Una segunda mitad al rojo vivo

Sin dudas, la segunda mitad de la temporada luce más difícil que la primera. De los 71 juegos que restan, 51 son contra equipos que tienen record de 500 o más. Aunque todos los rivales son peligrosos, hay algunos juegos que son clave. Ocho partidos contra los Medias Rojas, siete contra los Yankees, nueve contra Minnesota, nueve contra Detroit, y dos viajes a la Costa Oeste van a exigir un gran esfuerzo si queremos retener el título de la división y alzar el trofeo de Campeones Mundiales. Eso sin olvidar los cuatro juegos contra Tampa de esta semana.

Como le dije a los jugadores al comenzar esta segunda mitad: si nos mantenemos unidos y jugamos como un verdadero equipo, tenemos chance. Si no, olvídense del tango que Gardel murió.

Al comienzo de la temporada jugamos mal, realmente muy mal, pero todo eso quedó atrás. Ahora, la tarea es jugar todos con el mismo entusiasmo, con las mismas ganas, la misma concentración. De nada vale que un jugador tenga un buen año si el resto de los compañeros no puede hacer el trabajo. Por eso, cada uno debe preocuparse de hacer lo suyo, y al mismo tiempo cuidar a sus compañeros, protegerlos y enseñarlos en el caso de los veteranos y los novatos. Más de una vez he dicho que durante los 6 meses que dura la temporada, uno está más tiempo con el equipo que con la propia familia. De ahí la importancia de cuidarse unos a otros.

En fin, nuestro destino está en nuestras propias manos, sin tener que estar viendo la pizarra para chequear los otros resultados. ¡La consigna sigue siendo la misma: ganar, o morir en el intento!

Ahora sí, vamos con algunas respuestas a sus preguntas de esta semana:

Por lo visto el cubano Dayán Viciedo tiene una gran cantidad de admiradores a lo largo de Estados Unidos, especialmente en el estado de Florida. Desde que comencé a escribir esta columna nunca faltan mensajes de personas preguntando si Viciedo está ya listo para jugar en Grandes Ligas, o cuándo lo vamos a subir. Entre quienes preguntan por el «Tanque Cubano» en esta oportunidad figuran Junior Córdova, Alfredo Valle, Boris Fernández, Miguel Romero, Victor Saldivia y Eustasio Herrera. A todos debo reiterarles que Dayán debe cumplir su etapa de desarrollo, y en este momento es mejor que esté en AA jugando todos los días, aprendiendo y madurando, en vez de estar en Grandes Ligas apareciendo, quizás, de vez en cuando en el lineup. Dayán tendrá su momento, y nadie ganará si nos apresuramos en subirlo a las mayores.

También hay un cubano llamado Francisco Aguiar, de Tampa, FL, que ha escrito varias veces para opinar que soy un manager muy malo, que debería retirarme voluntariamente, que he maltratado a José Contreras, a quien por cierto considera el mejor lanzador de Chicago, que si me caen mal los cubanos, y un largo etcétera de comentarios que se le respetan, aunque no los comparto. Mi consejo: juega la lotería de Florida y cuando la ganes te compras un equipo para que lo dirijas a tu manera. En cuanto a mi trato con los cubanos, habría que preguntarles a Contreras y Alexei Ramírez su opinión al respecto.

Hay otros nativos de la isla antillana, como Gilberto Núñez y Alfredo González, que quisieran saber qué posibilidad hay de contratar al joven Aroldis Chapman, el lanzador que abandonó la selección nacional de Cuba durante una competencia en Canadá. Estoy seguro de que todos los equipos quisieran tener a Chapman en sus filas, pero como he dicho varias veces, mi trabajo no tiene nada que ver con la contratación de jugadores. De ahí que tampoco hubiera podido contratar a Francisco «El Kid» Rodríguez o a Carlos «El Toro» Zambrano, como sugiere en su email Marcos Rincón desde Guatemala, a Manny Ramírez, Albert Pujols o Pedro Martínez como recomienda Nixon Peña desde España, o a Omar Vizquel, como recomienda Pablo Navas desde la isla de Margarita en Venezuela. A Vizquel intentamos contratarlo en el 2005, cuando le ofrecimos un contrato de dos años, pero Omar prefirió firmar con San Francisco en esa oportunidad, que le garantizaban 3 años de contrato. Yo hubiera hecho lo mismo. En cualquier caso, el punto es que en esta organización cada quien tiene una responsabilidad, y la contratación de jugadores corresponde a nuestro Gerente General Kenny Williams.

Son muchos también los que preguntan, opinan y critican por qué no hay más venezolanos en la organización de los Medias Blancas, o incluso por qué no tenemos ninguno en Grandes Ligas. Rafael Urdaneta, César Pirona, Martín Quero, Luis Rojas, Enrique Montbrun, Hernán Galindo, Gilberto Mendez, Blas Russo, Alí Ramos, Levis Rodríguez, Guillermo Toro están en este grupo. Posiblemente no han leído las columnas anteriores, en las que he explicado que en los últimos años reforzamos el plan de firmas en Venezuela, y en estos momentos hay más de una docena de jovencitos formándose en las distintas categorías de la organización. Personalmente me encantaría estar rodeado de talento venezolano en el equipo, pero estoy seguro que el que llegue lo hará por mérito propio, y no por gozar de una recomendación del manager.

Sergio Sequera de Maracaibo pregunta qué prospecto enviaría a Venezuela para desarrollar su talento. Ese tampoco es mi trabajo Sergio, pero puedo decirte que en el 2006, cuando los mejores prospectos de la organización fueron a reforzar a los Tiburones de La Guira, viajaron para ayudar al equipo a ganar, no para desarrollarse. Yo dí el visto bueno y recomendé a Tiburones como una organización seria, que velaría por la seguridad y el trabajo de los peloteros, pero no fui quien escogió a los jugadores, ni al manager, ni a los técnicos. Lamentablemente los muchachos no pudieron hacer el trabajo, pero de los nueve que vistieron el uniforme de Tiburones, 8 llegaron a Grandes Ligas en los siguientes dos años.

Hablando de Tiburones, Norwis Gómez, de Santa Teresa del Tuy, y Alejandro Herrera del 23 de Enero en Caracas, preguntan si me gustaría dirigir a ese equipo en el cual jugé toda mi carrera en Venezuela. Por supuesto que sí Norwis, pero por ahora es sencillamente imposible. Después de ocho meses dirigiendo en Estados Unidos, noviembre, diciembre y enero son meses que le pertenecen a mi familia.

Norwis, al igual que Miguel Angel Arenas, preguntan qué le hace falta a Tiburones para quedar campeones en Venezuela. Aunque esta es una columna dedicada básicamente a los Medias Blancas, puedo decirles, brevemente, que en la temporada les faltó un poquito de suerte. Pero me consta que la gerencia del equipo está trabajando duro para darle esa alegría a sus fanáticos muy pronto.

Egardo Díaz de Guarenas, Venezuela, pregunta si estaría dispuesto a dirigir el equipo de Venezuela en el Clásico Mundial si Major League cambiara las reglas actuales que lo impiden. Representar al país siempre será un honor, Edgardo, pero al llegar el momento habría que tomar en cuenta muchas cosas antes de tomar una decisión.

Ruben Lovera, de Santo Domingo en República Dominicana pregunta si los Medias Blancas estarán en la lucha por el título de la división y el pase a la post-temporada. Rubén, si jugamos como lo estamos haciendo en estos momentos, podemos dar una agradable sorpresa a nuestros fanáticos. Anótalo.

Manuel Morales, de Chicago, pregunta si todavía le queda algo al brazo de Bartolo Colón para lanzar en Grandes Ligas. Muy pronto lo sabremos Manuel, ya que Bartolo está e AAA cumpliendo su etapa de rehabilitación, y ojalá pueda ayudarnos en esta difícil segunda mitad de la temporada.

También esta cerca de regresar el jardinero Carlos Quentin, por quien pregunta Ebel Navarro, de Maracaibo, Venezuela. Aunque en el meeting que tuve con los peloteros antes de comenzar la segunda parte de la temporada fui muy claro al recordarles que el éxito será posible sólo con el esfuerzo de los 25 jugadores que integran el roster, sin depender de un jugador en particular, no hay dudas que Quentin podría ayudar mucho a nuestra ofensiva. Son 25 los que tendrán que luchar diariamente
en los próximos juegos, pero con Carlos nuestra alineación será más fuerte.

José Gaztambide, de Oswego, Illinois, pregunta por qué no le damos más chance de jugar a Jason Nix y enviamos a Chris Getz a las menores. Probablemente José envió su mensaje antes de que Getz comenzara a ser más productivo con el bate. En estos momentos, con el equipo jugando a un ritmo ganador, la contribución de Getzy ha sido importante, así que mejor no arreglar lo que no se ha descompuesto.

David Falcón, de Chivacoa, en Yaracuy, pide buscar un center field para esta segunda mitad. Creo, David, que si Quentin regresa en la fecha que esperamos, no habrá necesidad de buscar un jardinero central, ya que lo más seguro es que para esa posición vaya Scott Podsednik. Esperaremos a ver qué pasa.

Franklin Piña, de Venezuela, pregunta por qué le tengo «roña» (odio) al Wrigley Field, si es un estadio histórico, testigo de grandes momentos del beisbol. Es verdad Franklin que en ese parque se vivieron momentos importantes y se realizaron grandes hazañas, pero es muy viejo, y por lo tanto incómodo. Si tú, como fanático, vienes un día al Wrigley Field, seguramente quedarás maravillado, y habrás cumplido un sueño. Pero si te tocara jugar 81 juegos en ese estadio, seguro te volverías loco. Al viejo Wrigley le faltan muchas comodidades que tienen los parques modernos, no sólo para los fanáticos, sino especialmente para quienes vamos a trabajar allí. Hay castillos que son muy bellos y muy históricos, pero no tienen ni luz, ni agua. ¿Te gustaría vivir en uno de ellos?

Eliver Oliveros, de Caracas, quiere saber mi opinión sobre las posibilidades de Omar Vizquel y Andrés Galarraga de ser electos al Salón de la Fama. Creo, Eliver, que las oportunidades de Omar son mayores porque realmente ha tenido una carrera extraordinaria. En el caso de Andrés, sin dudas tuvo también una trayectoria brillante, aunque hay peloteros con mejores números ofensivos que aún están esperando su oportunidad. Sin embargo, son los periodistas los que eligen, y es la opinión de ellos la que cuenta. Para mí, los dos son grandes amigos y excelentes personas.

Antonio Martínez Guillén, Oscar Borges y Luis González tienen preguntas parecidas, que tienen que ver con qué le faltó a Medias Blancas en la primera mitad para apoderarse del primer lugar de la División, y en consecuencia qué estamos buscando para la segunda mitad. A los tres les respondo que más que un jugador, lo que faltó fue consistencia. A veces jugamos muy bien, y otras veces muy mal, y así es imposible consolidar una posición en la tabla. Para la segunda mitad necesitamos eso: consistencia, mantener el nivel de juego que tenemos ahora. Si Kenny nos consigue, como siempre, un jugador que pueda ayudar, mejor que mejor. Mientras tanto, con los 25 hombres que tenemos, jugando buena pelota, podemos dar la sorpresa.

César Rojas de Barquisimeto pregunta si hago algún tipo de dieta especial mientras dura la temporada. No, la verdad sólo procuro comer poco carbohidrato en la noche, pero básicamente como de todo, especialmente la comida casera que prepara mi esposa en estos meses que se encuentra en Chicago.

Enrique Galindo, de México, pide consejos sobre ejercicios porque se dispone a reaparecer jugando softbol. Enrique, los ejercicios básicos para mantenerse en forma. Lo importante, creo yo, es un buen estiramiento antes de comenzar tu rutina de correr y calentar el brazo. Esa es la clave para evitar lesiones: estirar bien.

Una vez más debo pedir disculpas por no poder responder todas las preguntas que llegaron, que esta vez fueron más que nunca. íCómo se ve que estamos ganando! Sin embargo, quisiera agradecer nuevamente los comentarios positivos y los saludos de José Manuel Pérez, de La Boyera en Caracas, Santiago Quintero de Maracay, José Luis Guerrero de México, María Bermúdez de El Tigre, Ali Rafael Valbuena y familia desde Santa Rita, Luis Aguiar de Miami, Oscar Enrique Castellanos de Maracaibo, José Goncalvez de Valencia, Guido Pérez de Mérida, Alejandro Barrera de México, Francisco Hernández de Cúa, Luis Ruis y su hijo Diego Andrés desde Barquisimeto, Gustavo Franco de Los Teques, Juan Manuel Ruiz de Tucupido, Carmen Nuñez, Federico Torcat y Freddy Ríos, también de Venezuela, y muchos otros que escribieron para desearnos suerte. A todos gracias, ¡y a seguir ligando a Medias Blancas!

Apovechando el alcance del internet

Gracias a esta columna he recibido los mensajes más diversos de lugares tan queridos como Barquisimeto, Los Teques o Valencia en mi Venezuela natal, tan cercanos pero desconocidos como Skokie o Bolingbrook en Illinois, o tan remotos como África, Honduras o Cuba.

En todas partes hay fanáticos de los Medias Blancas que envían mensajes de optimismo, dudas, preocupaciones, opiniones, y por supuesto preguntas acerca del equipo y sobre el beisbol en general.

Pensar que cuando yo comencé a jugar profesional, hace más de 25 años, comunicarme con mi familia era toda una proeza. Tenía que ahorrar para hacer las llamadas telefónicas a media noche para conseguir las mejores tarifas.

Ahora, los muchachos que están en las menores tienen tantas formas para mantenerse en contacto con la gente que los quiere y que, desde lejos, los animan y felicitan cuando tienen días buenos, y los apoyan cuando las cosas no salen como quisieran.

Realmente la comunicación es tan importante a todos los niveles.

Hace un par de semanas hice un mitin con mis jugadores, y mi mensaje fue simple y preciso: o jugamos mejor o el Gerente General Kenny Williams se verá en la obligación de tomar medidas que podrían implicar cambios con otros equipos. Así de sencillo.

Yo, honestamente, quisiera mantener a este grupo de jugadores por el resto de la temporada porque, como he dicho muchas veces, estoy convencido de que tienen el talento y la capacidad para competir y ganar.

Aquel mensaje de hace dos semanas por lo visto surtió efecto, aunque no se puede cantar victoria aún porque todavía quedan muchos juegos por realizar.

Pero hemos jugado mejor, y por eso hemos ganado más juegos.

¿Podremos mantener ese nivel hasta septiembre? Espero que sí, aunque en lo que va de año hemos tenido altos y bajos que en momentos me han llenado de confusión.

Al momento de escribir esta columna acabamos de finalizar una serie de cuatro juegos ante Kansas City, en la cual dividimos como visitantes, pero nos deja record de 5-2 en los 7 juegos fuera de casa.

En total, son 13 juegos seguidos ante equipos de nuestra división que nos toca jugar antes del Juego de las Estrellas, y aunque obviamente el título no se define en julio, es importante ganar el máximo ante los rivales directos. El martes estaremos de regreso en casa para jugar tres partidos ante Cleveland, y enseguida tres en el Metrodome ante los Mellizos antes del descanso.

A la gran pregunta que hace la mayoría de los fanáticos que me escribieron esta semana, acerca de si tenemos todavía chance para competir por el título de la División, mi respuesta sigue siendo que sí, y los próximos juegos son importantes porque son contra rivales directos.

¿Qué hará Kenny Williams antes de que termine la fecha límite para hacer cambios sin pasar por waivers? Eso sólo lo sabe Kenny, pero lo que haga va a depender de cómo juega el equipo antes de esa fecha.

Yo nunca le he pedido ningún jugador específico para afrontar la segunda parte de la temporada, ni en el 2005 ni el año pasado, cuando conquistamos la división, pero Kenny siempre ha sabido traer a la persona indicada para ayudarnos a competir.

Este año debe ocurrir lo mismo.

Vamos ahora con otras preguntas:

Kelvin de Puerto Rico quiere saber cuál es el mejor equipo de la Liga Americana, según mi opinión, y por qué. Bueno Kelvin, personalmente pienso que Boston es el rival a vencer, porque su cuerpo de pitcheo es el más completo de la liga. Tienen muy buenos abridores y el bullpen ha hecho su trabajo de manera excelente, y no olvides que el pitcheo es, según muchos, el 70% de este juego.

Jesús, de Caracas, me pregunta qué opino de los juegos interligas, y qué jugador venezolano tenemos actualmente en el sistema de Ligas Menores que tenga la mayor posibilidad de subir al equipo grande.

Los juegos interligas son sin dudas una buena idea de Major League Baseball, porque le permite a los fanáticos ver a equipos que no pasan por sus ciudades, y en cuyos rosters hay jugadores estrellas que todos quisieran admirar al menos una vez. Antes de los interligas, para que los aficionados de Pittsburgh vieran, por ejemplo, a Derek Jeter, tenían que esperar una Serie Mundial Piratas-Yankees. También es interesante ver cómo se dan series que son una especia de «vuelta al pasado», como ocurrió este año con los Medias Blancas, que aprovecharon la visita de los Dodgers para celebrar los 50 años de la Serie Mundial de 1959, en la que Dodgers y Medias Blancas compitieron por el título. Seguro que muchos disfrutaron esos recuerdos, sobre todo ante la visita de Luis Aparicio, Billy Pierce, Jim McAnany, Jim Landis y Jim Rivera.

He dicho siempre, sin embargo, que los equipos de la Liga Americana estamos en desventaja en los juegos interligas, porque mientras nosotros perdemos un bateador cuando nos toca jugar en los parques de la Liga Nacional, ellos en cambio ganan en su ofensiva al poder contar con el bateador designado. Pero, insisto, la idea es buena y por eso los fanáticos la han apoyado.

En cuanto al venezolano que pudiera subir próximamente a las Mayores con los Medias Blancas, lamento decirte Jesús que en este momento no vea a ninguno, aunque en un futuro cercano hay algunas opciones.

Eso me permite responderle también a Walter, de Valencia, en Venezuela, quien pregunta por Clevelan Santeliz.

Clevelan es un gran muchacho y está teniendo su mejor año desde que fue firmado por los Medias Blancas, en parte, pienso yo, porque tuvo poca actuación en el campeonato venezolano. Este año, Santeliz está jugando con los Barones de Birmingham, en la categoría AA, y está demostrando todo su potencial porque se ha mantenido sano. Creo que es la primera vez que Santeliz se encuentra en tan buenas condiciones físicas. En cuanto a su actitud, es la que se necesita para triunfar como pitcher: no tiene miedo, aguanta bien la presión, y tiene agallas. Para terminar, en los campos de entrenamiento siempre lo vas a ver observando los juegos de sus compañeros, y dándole consejos y animo a todos, sin importar si son venezolanos, latinos o norteamericanos.

Neomar, también de Caracas, me pregunta por otro compatriota. Quiere saber cuál es el verdadero chance de Freddy García de volver a Grandes Ligas y hacer el trabajo al que nos acostumbró en sus grandes momentos.

Yo no he podido hablar con Freddy últimamente, pero mis tres hijos me tienen siempre informados de su rehabilitación. Si Freddy logra recuperar la fortaleza en su hombro, todo es posible. Por ahora se encuentra en Glendale, Arizona, junto a Bartolo Colón trabajando duro para intentar ayudarnos en la segunda mitad de la campaña. Nadie más que yo quisiera contar con el Freddy García que todos conocemos.

Rafael, de Los Teques, me pregunta cómo veo el desarrollo del béisbol venezolano.

Creo que nuestro béisbol está en su mejor momento, porque hay bastante talento desarrollándose en las organizaciones de MLB. Al paso que vamos, muy pronto estaremos como los dominicanos, viendo en nuestro torneo a varias estrellas de Grandes Ligas jugando banco en el torneo venezolano, porque hay demasiadas. En cuanto al futuro de nuestro béisbol, va a depender de esos mismos jugadores, sus deseos de jugar en el país, de transmitir sus conocimientos, de los fanáticos que sigan apoyando el espectáculo, y del Estado que también apoye e incentive la sana competencia que es nuestro béisbol profesional.

Noé, de Chicago, quiere saber por qué, ten
iendo jugadores rápidos, no estamos jugando «small ball». Noé, estamos en eso. Es verdad que tenemos jugadores rápidos, pero también tenemos jugadores con poder, capaces de voltear el resultado con un solo batazo. Pero estamos en eso, acoplándonos, y los últimos resultados son una muestra que los Medias Blancas no dependen exclusivamente de los jonrones.

Tirso, de Skokie, pregunta mi opinión acerca de lo que hizo Frank Thomas en su carrera, ahora que se dice que Sammy Sosa y Alex Rodríguez utilizaron esteroides para aumentar su rendimiento.

Mi opinión, Tirso, es que Frank Thomas debe ingresar en el Salón de la Fama en la primera oportunidad que su nombre aparezca en las papeletas de votación. Los números de Frank lo califican como uno de los mejores bateadores del béisbol de todos los tiempos, y Cooperstowns es el templo donde están los mejores.

Eduardo, de Sarasota, Florida, pregunta si creo que Alexei puede conectar este año 20 cuadrangulares.

Sin dudas, por supuesto que creo que los puede conectar.

Hannah, de Naperville, pregunta qué veo en el futuro de Jim Thome en el 2010.

Al bate de Jim Thome le quedan todavía muchos batazos, pero habrá que esperar para saber cuántos años más quisiera Jim jugar. Quienes compartimos con él en el clubhouse somos testigos del gran esfuerzo que Thome hace diariamente para salir al terreno, batallando en el training room para mantenerse en las mejores condiciones físicas. No es fácil para sus rodillas y piernas sostener la corpulencia de leñador que le permite dar esos batazos gigantescos. Pienso que mientras se mantenga en buena forma y sienta el mismo entusiasmo por hacer los sacrificios que hace, seguirá jugando. En cuanto a los Medias Blancas de 2010, no yo mismo sé qué clase de equipos vamos a tener la próxima temporada. Por ahora, estamos concentrados en la campaña 2009.

Me escribe Karen Aparicio desde Maracaibo, para saludarme y darme las gracias por los comentarios que hicimos recientemente sobre su papá, el inmortal Luis Aparicio. Karen, gracias a ti por tener un padre que es orgullo de todos los venezolanos, el único en el Salón de la Fama del béisbol de Grandes Ligas, y ejemplo e inspiración para muchos que decidimos escoger el béisbol como profesión.

Alvaro, de Bolingbrook, quiere saber quién es mi ídolo en el béisbol.

David Concepción es mi ídolo en la pelota, y por él llevo el número 13 en la espalda. Afortunadamente he tenido la suerte de compartir con David en muchas ocasiones, y haber contado con su presencia, así como la de Luis Aparicio y Alfonzo «Chico» Carrasquel en mi primer juego como manager de los Medias Blancas de Chicago en el U.S. Cellular Field ha sido una de las más grandes alegrías de mi carrera. Así como David fue mi ídolo desde pequeño, el puertorriqueño Roberto Clemente es el pelotero que yo más he admirado en el béisbol. No sólo por las cualidades que lo convirtieron en uno de los jugadores más completos en el terreno, sino también por su actitud y su compromiso con la humanidad.

Por último Antonio Miguel, de San Juan de los Morros, en Venezuela, pregunta qué diferencia veo entre el equipo de 2005 con el cual ganamos la Serie Mundial y el actual. Pitcheo. Esa es la gran diferencia. En el 2005 teníamos un cuarteto de abridores de lujo, que como recordarás llegaron incluso a completar la hazaña de 4 juegos completos seguidos en plena post-temporada. Pero además contábamos con un bullpen que se creció en los momentos importantes, que combinaba la experiencia de veteranos como Cliff Politte y Orlando «El Duque» Hernández, junto a jóvenes revelaciones como Neal Cotts o el mismo Bobby Jenks. Aunque obviamente el título fue un logro de todo el equipo y cada integrante de la divisa se vistió de héroe en algún momento, el pitcheo fue la clave del triunfo. En 2009 tenemos buenos brazos, de jóvenes que deben convertirse en estrellas muy pronto, pero que están en proceso de consolidarse cuando alcancen su madurez.

Pido disculpas una vez más por no poder responder todas sus preguntas, y reitero el agradecimiento por todos los comentarios positivos que me envían desde los rincones más lejanos del planeta. Espero que sigan apoyando a los Medias Blancas, y no duden en escribirme para conocer, directamente, lo que ocurre en nuestro equipo. Para mí siempre será un placer leer todos sus comentarios, opiniones, inquietudes, preguntas, sugerencias y hasta críticas. ¡Go Sox!

Quiere mejorar en casa

Una de las cosas que nos propusimos al comenzar la temporada fue mejorar nuestro récord como visitantes, porque en casa, con el apoyo de nuestro público, generalmente tenemos récord ganador. Sin embargo, este año ha sido tan extraño para todos, que en nuestros últimos 12 juegos en el U.S. Cellular Field dejamos récord de 4 ganados y 8 perdidos, mientras que en la carretera, en los últimos 9 encuentros, hemos obtenido 7 victorias con 2 derrotas, incluyendo los dos triunfos del fin de semana ante los líderes de la División Central de la Liga Nacional, los Cerveceros de Milwaukee.

Si algo debo destacar de este equipo, a pesar de los altos y bajos que nos han caracterizado durante lo que va de temporada, es que nunca se rinde. Pase lo que pase, mis jugadores salen al terreno a dar su mejor esfuerzo para ganar. Es verdad que no hemos logrado la consistencia que estamos buscando, y que a veces hasta yo mismo me siento confundido por unas actuaciones tan irregulares, pero lo cierto es que hasta ahora hemos ganado y hemos perdido como equipo, como grupo.

Es importante destacar las dos actuaciones que ha tenido hasta ahora el cubano José Contreras, quien comenzó la temporada con record de 0-5 y él mismo propuso ir a las menores a fortalecer sus condiciones para regresar a ayudar al equipo. En aquella oportunidad, cuando se planteó la posibilidad de enviarlo a AAA, Contreras nos dijo a Kenny Wiliams y a mí que necesitaba lanzar para ponerse fuerte, porque estaba seguro que iba a regresar para ayudar. Palabra cierta. José ha tenido dos salidas de 8 entradas cada una, permitiendo apenas 3 imparables: uno en su primera salida ante los líderes Tigres de Detroit, y dos contra los también líderes Cerveceros. Es muy difícil que en todas sus presentaciones vaya a ser tan efectivo, pero si se mantiene consistente, seguro va a ser una de las piezas claves en las aspiraciones que todavía tenemos de conquistar el título de la división.

Ahora, sin embargo, tenemos que plantearnos mejorar también nuestro récord en casa. Y vuelvo con la misma cantaleta: material tenemos, talento hay, pero necesitamos ser consistentes. Necesitamos hacer las pequeñas cosas, conectar los batazos importantes, hacer los outs de rutina, retirar a los rivales en situaciones de apremio. Aquí hay gente que sabe hacer eso, y otros que lo están aprendiendo rápido. Si logramos mantenernos saludables, alejados de las lesiones, y jugamos la pelota que sabemos jugar, tendrán que contar con nosotros hasta el final. A mí, particularmente, me sigue gustando el equipo que tengo.

Ahora, vamos a responder algunos de sus correos:

Melissa Cruz, de Yubacoa, en Puerto Rico, pregunta mi opinión sobre el cambio que trajo al receptor Ramón Castro de los Mets a los Medias Blancas. Me parece un buen cambio, porque Ramón seguramente nos va a ayudar. Con él, nuestro catcher titular A.J. Pierzinsky podrá disfrutar de algunos días de descanso que tanta falta le hacen. No es fácil mantenerse toda la temporada detrás del plato, sobre todo jugando con la intensidad de A.J., quien sale todos los días al terreno a dar el mil por ciento en cada juego.

Pedro Soto, de Chicago, pregunta «¿cómo puedes mandar a un bateador a tocar con dos strikes y una bola sin outs y corredor en primera casi al final del partido y empatado a dos?». No sé si es una pregunta hipotética o si se refiere a algún juego en particular. En todo caso, yo no creo que sería capaz de hacer algo así, pero si eso ocurrió, tal como sugiere Pedro, tendría que revisar bien la situación de ese encuentro para recordar qué pudo haber pasado. Siempre digo que los juegos se ven mejor, mientras la persona esté sentada más lejos de la acción. Desde las tribunas todo se ve facilito, y algunas cosas pueden parecer absurdas, sin saber lo que está ocurriendo en el dugout. Por último, no olviden que hasta yo soy humano y cometo errores, como cualquier mortal.

Jordy Pérez de León, de Nueva York, me pregunta cuándo van a revelar la lista de los 103. Obviamente Jordy se refiere a los otros 103 jugadores que salieron positivos por esteroides en la temporada 2003. Lamento desilusionarte Jordy, pero la verdad es que no tengo ni idea sobre el tema.

Carlos Luis Hidalgo, de Venezuela, pregunta si es verdad algo que escribió Juan Vené en su columna, de que «una pelea a puñetazos entre el manager de los Medias Blancas, Oswaldo Guillén, y el 3B Josh Fields fue evitada por otros peloteros». Eso es absolutamente falso, por lo cual el señor Vené es sencillamente un mentiroso. Field es un joven muy religioso, bien educado y yo, aunque todavía algunos no lo crean, soy demasiado inteligente para llegar a una situación como esa. Fields está molesto porque perdió la titularidad en la tercera base, pero personalmente le expliqué que su actuación no ha sido, hasta ahora, la que el equipo esperaba de él. En cuanto a Vené, en el medio periodístico todos lo conocen. Utiliza su columna para hablar mal y descalificar a quienes no les caen, llegando incluso a ponerles sobrenombres ofensivos. Me cuentan mis amigos periodistas de Nueva York que ya Vené ni siquiera iba al Yankee Stadium el año pasado, lo cual indica que se ha convertido en uno de esos tipos que escribe desde su casa, sin poner un pie donde está la verdadera acción. Por su mal carácter no lo quiere ningún equipo venezolano en sus circuitos radiales o televisivos. La Confederación del Caribe le negó la credencial para cubrir la Serie del Caribe el año pasado. Cada día va cerrando más puertas. Es una lástima que un tipo con esa trayectoria se haya convertido, con el pasar de los años, en un chismoso mentiroso.

Joel Rodríguez, de Caracas, pregunta por qué los Medias Blancas no negocian a Grégor Blanco con Atlanta para que sea nuestro primer bate. La verdad Joel es que yo no tengo que ver con las negociaciones de peloteros. De eso se encarga el Gerente General Kenny Williams, quien tiene un equipo de profesionales encargados de evaluar y analizar las actuaciones de los jugadores de los otros equipos, para luego hacer sus recomendaciones. Ellos son los que realmente saben de la materia. Me imagino que si Grégor hace méritos para ser considerado como un «primer bate ideal», tal como tú afirmas, con seguridad intentarán negociarlo.

Duane Abreu, de Guacara en el Estado Carabobo, Venezuela, pregunta si me gustaría tener a Bob Abreu en mi roster. A cualquier equipo le encantaría tener a Bob en sus filas.

Geovanis López, de La Habana, Cuba, y Manuel Gómez preguntan por qué Dayan Viciedo no es subido a Grandes Ligas. Todo a su tiempo Geovanis, todo a su tiempo. Dayan va a subir cuando esté realmente listo para ayudarnos a ganar juegos. Mientras tanto, es mejor que esté en las menores jugando todos los días, enfrentando buenos lanzadores, preparándose para ser cada día mejor.

Nancy Ward me escribe en inglés para pedirme una recomendación para su hija y su prometido, que son grandes fanáticos de los Medias Blancas. Ellos no juegan béisbol, y lo que me pide Nancy es un consejo matrimonial («little marriage advice»). Tengo 26 años felizmente casado y puedo decirles que el matrimonio es como el béisbol: tiene muchos días buenos, y uno que otro día malo. Lo importante es querer mucho a su pareja, amarla, respetarla, y no dejar que los malos momentos lleguen a opacar los mil momentos felices que se han compartido juntos.

Ray Rojas, de Minnesota, pregunta por qué no cambiamos a los pitchers abridores cuando en los primeros tres innings están teniendo una mala actuación. Insisto Ray: eso no es tan fácil como se ve desde afuera. A veces el bullpen está agotado y hay que exprimir al lanzador para que trate de aguantar aunque sean cinco entradas. Cada caso es muy diferente, pero también cada equipo maneja su cuerpo de pitcheo a su manera. Nosotros no trabajamos «como lo hacen los demás equipos», como tú dices, porque tenemos nuestros propios criterios. Mal que bien, en estos 5 años que tenemos trabajando juntos, hemos logrado dos títulos divisionales y una Serie Mundial, lo que podría indicar que lo estamos haciendo bastante bien. Sin embargo, gracias por tu sugerencia, y las de todos los demás amigos que dedicaron unos minutos para escribirme, saludarme y desearme lo mejor para la temporada.

No puedo despedirme sin enviar un saludo a Eduardo Flores, de Barquisimeto, y a todos los integrantes del equipo «Bandidos de Un Solo Brazo», que tantas glorias le han dado a Venezuela en competiciones internacionales. Tuve la oportunidad de compartir con un grupo de ellos en mi casa de Caracas, y hasta de jugar una Caimanera contra ellos junto a Bob Abreu, Freddy García y Ugueth Urbina, y siempre los recuerdo con mucho afecto.

Suerte en sus próximas competencias.

En 15 días estaremos nuevamente respondiendo sus inquietudes, compartiendo sus opiniones, comentarios y críticas. Una vez más, gracias por su participación.

Busca consistencia en Chicago

¡Gracias a Dios que se terminó el mes de mayo! A pesar de que cerramos el mes jugando el béisbol que todos deseamos, lo cierto es que las primeras semanas de mayo fueron terribles. Demasiada inconsistencia, demasiados altos y bajos. Un día lucíamos como el mejor equipo del mundo, y en el siguiente juego parecíamos un equipo del montón.

Pero ya todo eso quedó atrás. En este momento cada jugador está haciendo su trabajo, y el resultado es que hemos ganado cuatro series seguidas, incluyendo dos muy importantes contra equipos de nuestra misma división, como son los Mellizos de Minnesota y los Reales de Kansas City.

Quedan aún más de 100 juegos por realizar y todo indica que la lucha va a ser dura hasta el final. Nadie va a rendirse fácilmente. Por eso, la palabra clave para mantenernos en la carrera y conquistar el título será consistencia. A los fanáticos les pido que mantengan su apoyo, porque tenemos buen equipo y aquí cada uno está haciendo su mejor esfuerzo en el terreno para lograr los triunfos.

Ahora vamos con las respuestas de algunas de sus preguntas:

Orelvis Montero, Fernando del Pino, Juan Guillén, Guillermo Vázquez y Alexis Romero aparecen entre quienes opinan y preguntan sobre el cubano Alexei Ramírez, sugiriendo algunos que tal vez el cambio de posición, de segunda base que jugó el año pasado al campo corto este año, podría ser la razón de su mal comienzo con el bate en 2009.

Particularmente creo que Alexei es un gran bateador, tal como lo demostró la temporada pasada. Pero esto es Grandes Ligas, donde los scouts de avanzada hacen reportes, los lanzadores revisan videos y encuentran el lado débil de cada bateador. Por eso los bateadores tienen que también hacer ajustes, que era lo que no estaba haciendo Alexei. Para colmo, creo que se estaba llevando su preocupación ofensiva al terreno, y su defensiva estaba siendo afectada. El mismo reconoció hace poco que el par de juegos que el estar en el banco le hizo bien para reencontrarse con su ritmo. Su average está subiendo, y su ayuda ha sido vital en este repunte que hemos tenido.

Nestor Rodrigo, Fernando Ortega Blanco, Jorge Ramos, Karel Tardo, Luis Rodríguez, Humberto Fernández, Servis Melendez y Yordanys Flores figuran entre quienes preguntan por otro cubano, el joven Dayan Viciedo. Viciedo está jugando en AA con los Barones de Birmingham y está teniendo una buena temporada. Al momento de escribir estas líneas su promedio al bate ronda los 260 puntos. En spring training pude comprobar que el muchacho puede batear, pero como es natural, necesita jugar todos los días para desarrollar todo su talento y potencial. Dije en Arizona y lo repito ahora, que incluso peloteros de la calidad de Derek Jeter y Alex Rodríguez cumplieron su etapa en las menores para ajustarse y mejorar. Eso es lo que está haciendo Dayan: jugando todos los días para prepararse, de manera de cuando suba a las Mayores pueda realmente contribuir a las victorias del equipo. ¿Estará listo este año? No sé, pero la organización está contando con él.

Freddy Cordero, Jerónimo Sánchez, Rafael Morón, Arodys Pérez, Cliver Moreno y Jorge Humberto Mejía preguntan por qué no hay venezolanos jugando en las Mayores con los Medias Blancas, sobre todo tomando en cuenta que yo nací en ese país.

En primer lugar pienso que esa situación va a cambiar muy pronto, porque en los últimos tres años se ha hecho un esfuerzo por firmar talento joven venezolano. Por ahí vienen surgiendo nombres como Gregori Infante, Eduardo Escobar, José Alberto «Cafecito» Martínez quien lamentablemente ha sido víctima de las lesiones, además de otros más jovencitos como Miguel González, Jerry Puente y otros que no recuerdo. Una de las primeras cosas que logré al consolidarme como manager en esta organización fue convencer a la gerencia para que invirtiera más (tiempo y presupuesto) en Latinoamérica. La tendencia inicial era buscar el talento principalmente en República Dominicana, donde hay muchos jóvenes con condiciones, pero ahora, con Amador Arias como scout en Venezuela, se está haciendo un buen trabajo y el fruto se verá en un futuro cercano. Por cierto que Carlos Graterol me recomienda a Endy Chávez como la solución al problema de no tener un primer bate natural en la alineación. Endy es un gran amigo y un excelente bateador, pero no creo que los Marineros lo dejen ir fácilmente.

Ramón Antonio Obando pregunta si es cierto que me expulsaron por protestar las decisiones del Chief Umpire en las bolas y strikes a favor del equipo contrario. Sí, fue algo así. La expulsión ocurrió después de que el árbitro Mike DiMuro cantó strike un lanzamiento muy bajo al campocorto de los Indios de Cleveland, Jhonny Peralta. Un ining antes había expulsado del juego a nuestro jardinero Jermaine Dye, por protestar un tercer strike dudoso. Mi intención ese día era exponer que con su inconsistencia, el árbitro estaba perjudicando a los dos equipos y al juego mismo. Cosas del béisbol.

Quiterio Henríquez, Raúl Fernández, José Sequera y Alfredo Uga preguntan por qué los Medias Blancas no juegan más «Béisbol Caribe», que es como los latinos llamamos al juego picante de robos de bases, toques de bola, bateo y corrido. Bueno, hacia allá vamos. Estoy convencido que ese «Béisbol Caribe» se va a imponer pronto, ahora que hay menos poder artificial entre los jugadores. El final de la era de los esteroides va a obligar a los equipos a ser más ingeniosos a la hora de producir carreras, y nosotros, poco a poco, estamos tratando de conformar un equipo que combine poder con velocidad, pitcheo consistente y buena defensa. Este año las lesiones no nos han permitido hacer muchas cosas, pero para allá vamos.

Israel Díaz Ramos escribe desde Venezuela solicitando mi opinión sobre la situación política actual de mi país, mientras que Rubén Cádiz Henríquez me dice: «quédate en el deporte, cero política». En la columna que escribo semanalmente en diario El Universal me ha tocado opinar más de una vez sobre la situación venezolana.

Gilberto Sandrea escribe: «Será que nos darás la dicha de ver a Oswaldo Guillén como manager de Venezuela en el próximo Clásico Mundial de Beisbol».

Gilberto, si eso ocurre es porque me han despedido como manager de los Medias Blancas, porque los estatutos de ese evento prohíben la participación de los dirigentes de las Mayores. Eso me permite comentar el email de Jesús Rodríguez, quien me pide que publique también las críticas negativas, y no sólo las cosas buenas. Afortunadamente, el único mensaje negativo hasta ahora ha sido el suyo. Jesús dice que soy un mal manager, que hablo demasiado, que el título de la Serie Mundial del 2005 fue pura suerte, y que muy pronto seré despedido. Si eso ocurre, tal como predice Jesús, tal vez pueda ser manager de Venezuela en el Clásico Mundial, pero entretanto mi contrato es hasta el 2012. Complacido.

Javier Rosario y Martín Ramos preguntan por qué no contratamos a Pedro Martínez para reforzar nuestro staff de abridores. A ambos les recuerdo que la contratación de jugadores es tarea de nuestro Gerente General Kenny Williams, quien por cierto hizo lo imposible por traer a Jake Peavy, quien hubiera sido de gran ayuda. Esa angustia por nuestro pitcheo la comparte también José Hernández, quien sugiere «ubicar en el mercado a uno o dos pitchers que den seguridad». Ya habrán comprobado que la cosa no es tan fácil, porque justamente eso es lo que están buscando todos los equipos, pero estoy seguro de que Kenny siempre va a estar pendiente de lograr lo mejor para los Medias Blancas.

William Rodríguez pregunta si los Medias Blancas no necesitan un bateador de las características de Barry Bonds. Honestamente, no. Al menos no es lo que estamos buscando en estos momentos.

Carlos Armando Cheluja pregunta qué se platica con el pitcher cuando el manager visita el montículo. Déjame decirte primero lo que no se dice. No se le dice que lance strikes, porque obviamente eso es lo que está tratando de hacer. Si la intención no es sacarlo del partido, lo primero que pregunto es cómo se siente, y después puedo hacerle una advertencia sobre el bateador que viene después en el turno, quién es más difícil de enfrentar, etc. Pero en general, cuando el manager sale al montículo es para sacar al lanzador del juego, y en ese caso no hay que dejarlo hablar mucho para que no te convenza de dejarlo. En realidad las conversaciones más curiosas y extrañas las tienen los coaches de pitcheo con sus lanzadores.

Hay muchas otras preguntas interesantes que me encantaría responder, pero es imposible porque son demasiadas. Igualmente debo agradecer todos los comentarios positivos, análisis y sugerencias recibidos, algunos de los cuales son de gran utilidad.

No puedo terminar sin enviarle un gran saludo al niño Enrique «Quique» Germán, de 13 años, quien escribe desde Hermosillo México, para expresar su confianza en los Medias Blancas. Gracias a ti y a toda tu familia por ese apoyo.

En dos semanas estaré nuevamente respondiendo las preguntas e inquietudes de quienes, como yo, sienten el orgullo
de ser fanáticos de los Medias Blancas de Chicago.

Explicaciones desde la cueva

Antes que nada quisiera agradecer a todas aquellas personas que dedicaron unos minutos de su tiempo para enviarme sus preguntas, opiniones, felicitaciones y críticas a través de esta página. Estoy seguro de que este contacto directo entre ustedes y nosotros va a ser muy productivo. En esta segunda columna intentaré responder algunas de las inquietudes que me enviaron, así como hacer algunos comentarios sobre el equipo, que ciertamente está atravesando momentos difíciles.

Yo sigo siendo optimista, al igual que mis jugadores, y creo que en algún momento vamos a juntar el buen pitcheo con el bateo oportuno y la buena defensa, y comenzarán a llegar las victorias. Hasta ahora eso no ha ocurrido con la consistencia que esperamos.

Miguel Monges me pregunta si es posible terminar de primeros a pesar de haber empezado la campaña con tanta gente en la lista de lesionados. Es verdad, Miguel: cuando uno conforma el equipo en el spring training lo menos que se imagina es que varias de sus piezas clave van a estar ausentes por problemas de salud. En el 2004, mi primer año como manager, perdimos nuestro tercero y cuarto bate por lesión a mitad de campaña, y allí se acabó el sueño de pasar a la post-temporada. No era imposible, pero realmente fue difícil producir carreras sin Magglio Ordóñez y Frank Thomas en la alineación. De ahí que siempre destaco la importancia de mantenerse sano, sobre todo en una temporada de 162 juegos.

Luis Angel Rodríguez me pide mantener una alineación «¡lo más estable posible!» Tienes razón Angel: ese es el escenario ideal, pero no es fácil, no sólo por las lesiones que hemos debido afrontar, sino por el descanso obligatorio que deben recibir algunos de los jugadores que juegan casi todos los días. Cuando uno se plantea como meta llegar y ganar la Serie Mundial, sabe que el esfuerzo exigirá un mínimo de 11 juegos adicionales en octubre, y es imposible llegar hasta allí en plenitud de condiciones si los jugadores clave no han recibido el descanso necesario durante la temporada. Además, al perder a nuestro primer bate por lesión en las primeras semanas, hemos debido experimentar múltiples variantes intentando ubicar a cada jugador en el lugar que rinda más. No ha sido fácil, pero estoy seguro que pronto lograremos un lineup estable.

Fernando Bosh, Rafael Castro y Sergio Villareal figuran entre quienes preguntan por José Contreras. Honestamente, me quito el sombrero ante su profesionalismo. Si antes lo respetaba como jugador, por su trabajo constante, su entusiasmo y simpatía, ahora lo admiro y respeto más por la actitud asumida ante este comienzo de campaña. Nadie esperaba que José fuera a estar listo antes de julio-agosto, y se presentó en Arizona en un estado físico que sorprendió a todos. Quizás su rehabilitación no estaba completa y nos apresuramos en incorporarlo a la rotación. Sin embargo, él mismo propuso ir a las menores a reencontrarse con su mecánica, y eso es digno de agradecimiento y respeto. Cualquier otro se hubiera quedado en su casa disfrutando del dinero que le garantiza su contrato. Contreras, en cambio, fue a Charlotte a trabajar, porque quiere regresar para ayudar a su equipo. Yo estoy seguro de que va a ser así.

Cristóbal Silva me recuerda que necesitamos un primer bate que sea consistente y que no se lesione. Es verdad, Cristóbal, y si sabes dónde hay uno, avísame, ¡que yo mismo voy a buscarlo mañana mismo!

Juan Moreno me pregunta cómo voy a hacer para que los Medias Blancas practiquen mi estilo de juego si tenemos un equipo totalmente ofensivo. Este año agregamos velocidad a la alineación con jugadores como Dewayne Wise y Chris Getz, que se sumarían a Alexei Ramírez y Carlos Quentin para permitirnos hacer más jugadas y agregar agresividad en las bases. También Josh Fields debía agregar juventud y poder. Por ahora, las lesiones y el bajo rendimiento no nos ha permitido hacerlo, pero confío en que muy pronto vamos a lograr que la fuerza y la experiencia de peloteros como Jermaine Dye, Jim Thome, Paul Konerko y A.J. Pierzinski se combinen con los jóvenes para producir las carreras que necesitamos para ganar.

Smery Cortez y Carmelo Salazar preguntan si Freddy García está en nuestros planes. Un Freddy García sano sin dudas puede ayudarnos mucho, porque yo mejor que nadie sé de su capacidad y talento en los juegos importantes. Freddy, sin embargo, no ha podido recuperar la efectividad en sus envíos, principalmente por molestias en su hombro. Sé que está trabajando fuerte, y personalmente espero que pronto alcance sus condiciones óptimas, porque además nos une una gran amistad. La decisión de su eventual contratación sería, sin embargo, una responsabilidad de nuestro gerente Kenny Williams.

Y eso me permite responder a Martín Quintero, quien dice «haber escuchado» que mi hijo fue firmado por los Medias Blancas sin ser muy bueno jugando béisbol porque yo lo impuse, y que por eso se dejó de contratar a otros mejores. Martín: si le haces caso a todo lo que escuchas te vas a volver loco. Lo primero que puedo decirte es que, a pesar de mis excelentes relaciones con Jerry Reinsdorf, la verdad es que no tengo poder para imponer algo así en esta organización. Mi trabajo no tiene nada que ver con firma de jugadores. Oney Roberto, que es el hijo al que te refieres, fue firmado en el round 36 del draft del 2007, porque hubo personas que consideraron que tenía talento para ser un profesional del béisbol, y te garantizo que no le quitó la oportunidad a nadie. Como padre, le brindé el mismo apoyo que les he brindado a todos mis hijos. No iba a ser yo quien le frustrara su aspiración de jugar béisbol profesional, sobre todo a una persona que ha estado rodeada de béisbol y de Grandes Ligas durante toda su vida. El nació en enero de 1986, apenas semanas después de que me entregaron el premio como Novato del Año de la Liga Americana en 1985. El mismo decidió este año renunciar a su sueño de ser pelotero, pero sus conocimientos y habilidades las está empleando en trabajos de oficina. Pienso que su experiencia como jugador fue fructífera, y lo ayudó a él a crecer como persona, y a muchos latinos que convivieron con él en sus dos años en las menores.

Quisiera de verdad tener tiempo y espacio para seguir respondiendo sus preguntas, pero son demasiadas. Algunas, que no tienen que ver directamente conmigo, las van a responder personas de la organización. El profesor Paul LaReau pregunta por afiches para decorar su clase de secundaria en Indiana, Mavel Zubia quiere saber sobre clínicas de entrenamiento, Francisco Eduardo Arrayo quiere averiguar si volveremos a jugar en Hermosillo, México. Muchos otros enviaron felicitaciones y palabras de aliento que agradezco enormemente. Sigan escribiendo, que de alguna forma siempre voy a tener tiempo para leer sus mensajes y responder sus inquietudes. Y nuevamente: ¡gracias por su apoyo!

¡Comunicación directa!

Mi relación con la prensa es, en general, buena. Los periodistas saben que me pueden preguntar lo que quieran, porque siempre voy a responder con franqueza y honestidad, así diga cosas polémicas. Sin embargo, estoy seguro que ustedes, los fanáticos, también quisieran preguntarme algunas cosas que los periodistas, por cualquier razón, no preguntan. Por eso estamos abriendo este canal de comunicación directo entre ustedes y yo.

Cada 15 días, a partir de hoy (4 de mayo), estaré escribiendo en esta página, compartiendo con ustedes mis preocupaciones sobre el equipo, expresando mis satisfacciones, desahogando alguna que otra rabieta, pero sobre todo respondiendo las inquietudes que ustedes me envíen.

Obviamente, si hay muchas preguntas habrá que hacer una selección y responder las que el espacio permita. Pero tengan la certeza de que voy a leer todos sus mensajes, que a veces serán sugerencias de gran ayuda, y otras veces a lo mejor van a ser críticas a los movimientos que hago como manager de los Medias Blancas. Todos los voy a leer e incluso agradecer. La intención, al crear este espacio, es que ustedes tengan la posibilidad de comunicarse directamente conmigo, sin intermediarios y sin censura. Esperaré sus mensajes.

Entrando en materia de béisbol quiero ratificarle a todos los fanáticos de los Medias Blancas que me gusta el equipo que tenemos. No voy a mentir, como hacen algunos políticos, diciendo que tenemos oportunidad de ganar, cuando no es verdad. Ahora que ya el primer mes de campaña terminó y entramos en el segundo, insisto en que la clave para mantener el título de la división que logramos el año pasado será jugar bien, y mantenernos sanos. Si el picheo abridor aguanta, la defensiva se mantiene solvente, y los batazos salen oportunos, estaremos en la pelea hasta el final.

Claro, el bullpen también tiene que mantener las ventajas que logremos. Contra las lesiones no hay nada que hacer: son parte del juego. Ya nosotros sufrimos la baja de Dewayne Wise por varias semanas, y las de Chris Getz y Jim Thome por algunos días. Incluso Brian Anderson presentó problemas con un ligamento oblicuo.

Pero la temporada es larga y lo importante no es cómo se comienza, sino cómo se termina. Mi trabajo es lograr que los Medias Blancas terminen el mes de septiembre en el primer lugar de la División Central, para pasar a la postemporada y conquistar un nuevo título de la Serie Mundial para la ciudad de Chicago.

Material tenemos. Talento hay. Hambre de triunfos también.