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Mientras haya esperanza estaremos batallando

A Dios y a mis santos nunca los he molestado para pedirle nada relacionado con el beisbol, porque como he dicho muchas veces, ninguno de ellos jugó pelota. A ellos les pido salud para mí y mi familia, sabiduría para tomar las mejores decisiones, bienestar para mis amigos, lo mejor para la humanidad. Con eso soy feliz.

Sin embargo, como toda regla tiene su excepción, antes de salir para esta última gira que nos tiene jugando en el oeste le pedí a Dios que alejara de los Medias Blancas todas las cosas negativas que nos ocurrieron en nuestra pasada visita a Boston, Nueva York y Minnesota. Más que una solicitud fue un ruego: Por favor Dios, no permitas que tengamos una gira tan desastrosa como aquella, que prácticamente nos sacó de competencia y nos puso contra la pared en nuestras aspiraciones de mantener el título de la división Central de la Liga Americana, que con tanto esfuerzo ganamos el año pasado.

Obviamente, en el hueco profundo en el que estamos metidos actualmente nos metimos nosotros mismos. La inconsistencia de la que hemos hablado durante toda la campaña se ha mantenido también en estos últimos meses. De repente le ganamos 3 de 4 a Boston, le ganamos series a los Yankees, Tampa o a los mismos Angelinos, y enseguida perdemos ante Baltimore, Cleveland, Oakland o Kansas City. Sin quitarle méritos a ninguno de los otros 29 equipos que participan en las Grandes Ligas, cualquier equipo que tenga aspiraciones de quedar campeón debe fajarse con los conjuntos que tienen record positivo, y apabullar a los conjuntos que están por debajo de 500 y están fuera de carrera. Nosotros, lamentablemente, no hemos podido hacer eso, y el resultado es el lugar que ocupamos actualmente en la tabla de posiciones.

Es verdad que todavía hoy, al momento de escribir esta columna, matemáticamente seguimos vivos, algo que algunos fanáticos fieles se encargaron de demostrar en sus correos, sacando cuentas de los triunfos que debemos lograr, combinados con derrotas de los Tigres, para pasar o empatar a los punteros antes de concluir el último encuentro regular. De verdad que el optimismo de algunos fanáticos es impresionante y contagioso, con todos sus análisis y mensajes de aliento. Nunca me cansaré de agradecerles tanto afecto y tanta energía positiva que envían en cada uno de sus emails. La realidad, sin embargo, es una sola: la misión es ganar, ganar y ganar. No hay otra. Salir todos los días al terreno con el objetivo del triunfo en la mente, sin importar los resultados de los otros equipos. Si llegamos a la serie contra Detroit a pocos juegos de diferencia, entonces podremos soñar con el milagro. Si no, empaquen sus cosas y vámonos que es tarde, como diría Joey Cora.

En cualquier caso reitero que me hago responsable de toda la culpa si no llegamos a donde todos queremos llegar. Aunque yo no lanzo, ni bateo, ni corro las bases, cuando acepté este trabajo me comprometí a lograr que el equipo jugara bien, y no lo hemos hecho. Entiendo que las expectativas de los fanáticos, de la gerencia, de los técnicos y jugadores son muchas, sobre todo porque estamos convencidos de tener talento y material para lograr muchos triunfos, pero como he dicho siempre, al final lo que importa es el trabajo que se hace en el terreno. Vamos a ver qué ocurre en los próximos días.

Por lo pronto, vamos responder algunas de sus preguntas y mensajes.

Julio Jacome, de Puerto La Cruz en Venezuela, escribe para opinar que los cambios más recientes hechos por White Sox, que involucraron a Jim Thome y a José Contreras no fueron buenos, porque lo que obtuvimos a cambio no ha ayudado este año. También dice que fue un error traer a un jardinero como Alex Ríos, cuando la necesidad, según Julio, era un segunda base más efectivo que Chris Getz. Termina su email diciendo que no le convence Gordon Beckham.

Cuestión de opiniones Julio. Yo creo que Alex Ríos va a ayudar mucho a esta organización, aunque tienes razón al señalar que en esta reta final no ha podido contribuir mucho. En cuanto a Thome y Contreras, creo que sus salidas no afectaron para nada nuestras oportunidades de competir por el título. Thome, un verdadero caballero del beisbol, aceptó ir a los Dodgers porque ya su carrera está llegando al final y sueña con un anillo de Serie Mundial antes de retirarse, y obviamente el equipo californiano pareciera tener más chance que nosotros de estar en el clásico de octubre. En cuanto a Contreras, creo que necesitaba un cambio de ambiente, y tal como me escribió su fanático número uno, el cubano Francisco Aguiar, en Colorado seguramente le va a ir mejor. En lo personal yo soy el primero que le deseo el mejor de los éxitos, porque como he dicho siempre, José es una gran persona, seria, trabajadora y con una calidad humana inigualable.

Juan Carlos Martín, de Miami, escribe a su vez para felicitarnos por esos movimientos que llevaron a Thome a Los Angeles y a Contreras a Colorado. Así es el beisbol. Para todo hay opiniones. Juan Carlos también señala que la pobre actuación de los Medias Blancas este año no es mi culpa y no debería sentirme avergonzado, pero debo corregirlo porque a mí me pagan para que el equipo juegue bien, y si no lo logro, entonces significa que no estoy haciendo bien mi trabajo. Es así de sencillo.

Frank Abel Villalonga escribe desde La Habana para preguntar si hay posibilidades de que el año próximo le demos una oportunidad a Orlando “El Duque” Hernández de regresar a los Medias Blancas. Frank señala que ya a Freddy García se le reconoció su aporte al título conquistado en 2005 ofreciéndole la oportunidad para lanzar con el equipo, así que “El Duque” debería tener la misma consideración. Le haré llegar el mensaje a nuestros scouts para que evalúen el trabajo que “El Duque” está haciendo actualmente en las menores, y serán ellos quienes recomienden o no su firma a nuestro Gerente General Kenny Williams. En cualquier caso, en este juego el pitcheo nunca sobra.

Víctor Saldivia de Valencia pregunta si tendría yo interés en dirigir a algún otro equipo que no fueran los Medias Blancas, y si veo actualmente en las Mayores a alguno que se amolde a mi filosofía de lo que en el 2005 llamaron “Small Ball”, y que yo rebauticé como “Smart Ball”, o sea, en vez de juego de las “pequeñas cosas”, es más bien el juego de la “inteligencia”. Honestamente yo quisiera dirigir a los Medias Blancas hasta que me trajeran al estadio en silla de ruedas, con 100 y pico de años de edad. No me veo dirigiendo ningún otro equipo. Pero siempre me ha gustado la manera como juegan los Mellizos de Minnesota, las famosas “pirañas” que nunca están en los pronósticos de los analistas y siempre están en la pelea, porque todos hacen su trabajo y juegan un beisbol agresivo, inteligente.

Más o menos en el mismo tema, Julio Acosta de Barcelona (Vzla) quiere saber si entre mis objetivos está dirigir a los Tiburones de La Guaira en el beisbol profesional venezolano. No está entre mis objetivos, Julio, pero sería un honor y un sueño hecho realidad poder tener ese privilegio. Tiburones fue el equipo que me dio la oportunidad de jugar beisbol profesional, y eso siempre lo agradeceré. Además, mi relación con su fundador Pedro Padrón Panza fue mucho más allá de un dueño-jugador, ya que entre PPP y mi familia se consolidó una amistad realmente entrañable. Con los nuevos propietarios también mantengo una excelente relación, y en mi casa mis tres hijos son fanáticos a muerte de La Guaira, pero dirigir en el invierno no está entre mis planes por ahora.

Víctor Lapenta, de Guayana, pregunta si el primero de septiembre, cuando los roster de jugadores en Grandes Ligas se expanden de 25 a 40, también son promovidos algunos coaches de la organización. Pues sí Víctor, también suben algunos coaches. Tal como tú dices, ellos se encargan de supervisar y estar pendiente del trabajo que realizan los recién subidos, pero en el caso de los Medias Blancas, yo trato de involucrarlos en todas las actividades del equipo, o sea, de que participen en todas las áreas y puedan opinar sobre distintas facetas del juego. En Venezuela decimos que 4 ojos ven más que dos, así que su aporte siempre es bienvenido.

William Ochoa, de Salt Lake City, dice que nota cierta falta de intensidad y agresividad en nuestros últimos juegos. Qué quieres que te diga William. Cuando uno equipo está perdiendo todo se ve horrible. Todo. Pero te garantizo que no es falta de ganas, ni que se haya perdido la motivación ni nada por el estilo. La temporada de beisbol es realmente muy larga, son 162 encuentros, que exigen unas condiciones físicas y mentales que es difícil mantener en todos los partidos. Eso, obviamente, es igual para todos los equipos, pero no todos logran manejarlo de la misma manera. Cuando un equipo genera muchas expectativas, como fue nuestro caso este año, el esfuerzo y el desgaste mental es superior. Supongo que podría haber algo de eso, pero te garantizo que aquí todo el mundo sale a batallar con la misma intensidad, sobre todo porque aún mantenemos esperanzas de producir el milagro de conquistar el título, por más difícil que parezca.

Miguel Angel Barrios, de San Francisco, quiere saber si mis declaraciones polémicas son producto de la ira, o si las hago buscando publicidad. Añade Migue Angel que a veces esas declaraciones son exageradas, tomando en cuenta que el beisbol es un deporte seguido por niños y jóvenes. Bueno Miguel Angel, en primer lugar debo decirte que por publicidad sólo digo y grabo los mensajes que me suministran mis clientes comerciales. Ninguna declaración, polémica o no, la hago para buscar atención de los medios, ni para desviar la atención de la crítica hacia mis jugadores, como también se ha dicho. Cuando exploto y hago declaraciones fuertes lo hago porque así son y he sido siempre yo. Digo lo que siento, así a veces tenga que retractarme o pedir disculpas. No sé si eso es bueno o es malo, pero es lo que he sido siempre y lo que me ha llavado a estar donde estoy actualmente. Afortunadamente, existen los “bleeps” que impiden que los niños escuchen algunas de mis frases más célebres.

Dimas Nieto, de Barquisimeto, señala que nuestra defensa ha sido muy floja este año, y pregunta si en nuestros planes no está la contratación de Omar Vizquel para el 2010. Ciertamente la defensa ha sido uno de nuestros talones de Aquiles, y estamos entre los equipos con más errores de las Grandes Ligas, aunque hemos mejorado últimamente. En cuanto a Omar, la verdad es que intentamos contratarlo para la campaña del 2005, cuando prefirió firmar con San Francisco, que le ofrecía tres años, en lugar de los dos que ofrecían los Medias Blancas. Para el 2010 ya nosotros ratificamos que nuestro campo corto será nuevamente Alexei Ramírez, quien ha mejorado notablemente a medida que ha jugado la posición. Quizás yo mismo le puse una presión extra cuando comenté, antes de empezar la temporada, que los fanáticos de Chicago iban a olvidar a Ozzie Guillén cuando vieran a Alexei en el short stop. Mala mía.

Carlos Sánchez, de Rubio en Venezuela, quiere saber si todavía tenemos chance de conquistar la división. Bueno Carlos, tal como dije al inicio de la columna, matemáticamente todavía estamos vivos, pero hay que ganar muchos juegos. Lo que sí te aseguro es que mientras haya un mínimo de esperanzas, aquí todo el mundo va a salir a batallar, nadie se va a rendir ni a sacar la bandera blanca. Esperaremos.

Y ya que levanté el teléfono para comunicarme con Dios, voy a pedirle también mucha salud y bienestar para todos aquellos que durante esta primera temporada de columnas dedicaron unos minutos de su tiempo para hacerme saber sus opiniones, inquietudes, dudas y palabras de optimismo. Hoy es la última de esta serie de la temporada 2009, y quisiera agradecer particularmente a Raúl Corro y Eduardo Menda Osorio de Caracas, Osmar Cárdenas de Maracaibo, Gerardo Rangel de South Australia, Rafael Vergara de El Tocuyo, Pedro Luis Cova Salom de Guayana y Orlando Figueroa de Carora. A ellos y a todos los que escribieron a lo largo de estos seis meses les deseo la mejor de las suertes, y sigan ligando a Medias Blancas.

¡Vergüenza!

Avergonzados. Así debemos sentirnos todos después de estos primeros juegos ante Medias Rojas y Yankees en sus estadios de Boston y Nueva York. Sabíamos que la gira de 10 días iba a ser difícil, pero ni en mi peor pesadilla hubiera imaginado 1 victoria y 5 derrotas en los primeros 6 encuentros. Cuando hemos ganado lo hemos hecho como equipo. Ahora estas derrotas debemos afrontarlas todos con la misma vergüenza, porque cada uno de nosotros tiene su cuota de responsabilidad. Yo siento vergüenza y me cuestiono a mí mismo al pensar que no estoy haciendo lo correcto para ganarme el sueldo que me pagan por hacer de este equipo un conjunto competitivo y batallador. Me cuestiono y avergüenzo por no hacer la alineación que produzca las carreras para ganar, por no traer al montículo el lanzador adecuado para hacer los outs. Y si alguien en el equipo no siente la misma vergüenza que yo, entonces creo que escogió el trabajo equivocado.

Al momento de escribir esta columna, sábado en la noche en Nueva York, lo hago todavía con el sabor amargo de la derrota por 10 carreras a cero ante los Yankees. Un juego en el que un equipo tenga más errores cometidos que hits conectados tiene que ser una vergüenza. Pienso que hasta los niños que están disputando la Serie Mundial de Pequeñas Ligas en Pennsylvania jugaron ese día mejor que nosotros. Lo peor de todo es que sé que nuestro equipo es muy superior a lo que ha mostrado en el terreno en estos primeros 6 juegos de visitantes. El lunes pasado, cuando iniciamos la gira en Boston, el periodista venezolano residenciado en Nueva York, Armando Talavera, quiso saber mi opinión sobre los Medias Blancas, y le respondí: “Tengo equipo para ser Campeón Mundial”. Supongo que Armando debe estar pensando en recomendarme un siquiatra que cure mis delirios de grandeza. Pero es verdad. Tenemos talento y material para ser Campeones en el papel, pero nos falta ejecutar.

Nunca me he considerado un perdedor, y mucho menos soy una persona pesimista, pero si me preguntan en este momento, creo que estamos en una situación difícil, porque nosotros mismos nos metimos en ella. Sabemos dónde está la cima de la montaña, y tenemos el deseo de llegar a ella, pero pareciera que no hay piernas para llegar. Al menos eso es lo que parece después de perder las dos primeras series ante Yankees y Boston. El lunes comenzamos la última serie de la gira en el Metrodome, donde los Mellizos parecen imbatibles. Imagino que será una buena oportunidad para demostrar que aún estamos vivos, que todavía tenemos deseos y que seguimos en la lucha por el título de la división que con tanto sacrificio ganamos el año pasado.

Antes de comenzar a responder sus preguntas y comentarios, aprovecho para decirles que leer sus mensajes positivos y de aliento es, la mayoría de las veces, una manera de retomar el optimismo en momentos difíciles como este. Gracias por su lealtad y por su apoyo.

Ahora sí, vamos con algunas respuestas.

Ben Morgan, de Lincoln (Nebraska), escribe en inglés para hacerme una pregunta que yo me hecho cientos de veces sin encontrar todavía una respuesta: ¿Por qué nuestra ofensiva falla tan estrepitosamente cuando enfrenta a jóvenes lanzadores que vemos por primera vez? Honestamente Ben, no sé. Uno sabe que el lanzador siempre tiene ventaja sobre el bateador, que como tu bien dices, se va adaptando y va haciendo ajustes a medida que lo enfrenta en repetidas oportunidades. El pitcher, ciertamente, tiene el control de la situación, no sólo porque es quien tiene la bola en la mano, sino también porque es quien sabe qué lanzamiento va a hacer, si es curva, recta, cambio, slider. A qué velocidad lo va a lanzar, a qué altura del plato, alta, baja, adentro o afuera. O sea, el bateador está ahí parado en home con su bate en la mano, preparado para hacerle contacto a una esférica que puede venir a 70 o a 100 millas por hora, sin saber si va a romper hacia un lado, va a caer, etc. ¡Y para decidir sólo tiene fracciones de segundo! Cuando no conoce al pitcher, ese bateador está aún más indefenso, porque no conoce su repertorio. Pero eso ha sido así desde que fue inventado el béisbol, y en la segunda o tercera visita al plato ya un buen bateador debería conocer mejor la situación, y hacer los ajustes para tener éxito. A nosotros eso realmente nos ha costado mucho este año, pero insisto que desconozco las razones.

Guillermo Rada de Cumaná, Venezuela, dice que le intriga lo que ocurrió el año pasado con Javier Vázquez, quien esta temporada está teniendo éxito con los Bravos de Atlanta. Guillermo quiere saber si yo lo puse en la palestra por lo que él llama “poca fortaleza emocional”. Puedo decirte Guillermo que a Javier lo conocí cuando fui coach de los Expos, y siempre me gustó su actitud en el montículo, además de su calidad humana. El año pasado tuvo varias oportunidades de ayudar al equipo en juegos que eran cruciales, y lamentablemente no pudo hacer el trabajo. Eso ocurre en el béisbol. Quizás fue un mal año, algo que todo el mundo experimenta en su carrera. Yo personalmente le deseo el mejor éxito, porque como él mismo dijo, con lo que ha hecho hasta ahora podrá vivir tranquilo el día que se retire, y podrá compartir felizmente con su familia.

El doctor Julio Antonio Machillanda, de Porlamar, Venezuela encabeza la lista de fanáticos que escriben para hacer comentarios sobre el cubano José Contreras. En esa lista, haciendo comentarios de todo tipo, figuran nombres como Frank Abel Villalonga de La Habana, Alfredo Valle de Tenerife, Orlando García de Naples, Roberto Trujillo de Santa Cruz de Tenerife, Jorge Amaro y varias personas más. Extrañamente no escribió esta vez Francisco Aguiar, de Tampa, quien varias veces envió mensajes acusándome de maltratar a Contreras, de utilizarlo mal, de no saber cuándo sacarlo por un relevista y un largo etcétera de objeciones. La semana pasada un periodista me preguntó en Boston si José volvería a iniciar un juego por Chicago y le respondí que yo tengo tres hijos, y me encantaría estar vivo cuando nazcan mis nietos. De verdad, no quisiera morir de un infarto antes de tiempo. Sin embargo, Contreras inició el sábado contra los Yankees porque sencillamente no teníamos otra opción mejor. Si me preguntan las razones de esta debacle del “***án de Bronce” debo responder que no sé, porque si algo puede decirse de Contreras es que es un gran trabajador y un guerrero. Algunos de ustedes, en sus cartas, dicen que lo conocen desde sus días en Cuba, y que puede ser falta de concentración, que no está lanzando por debajo del brazo, que no está utilizando la bola de tenedor, y otro largo etcétera de razones. Yo, más que nadie, sigo esperando que José vuelva a ser el pitcher que en el 2005 nos ayudó a conquistar el título de Campeones, sobre todo ahora que lo necesitamos con urgencia. Vamos a ver qué pasa.

Jonathan Gallegos, de Bogotá, también opina acerca de Contreras y se pregunta por qué esperé tanto para sacarlo cuando le hicieron 6 carreras en un inning ante los Medias Rojas de Boston. Jonathan, además de opinar que a veces yo hablo demasiado, algo que no es un descubrimiento para nadie, me ofrece algunas sugerencias sobre cómo manejar el equipo. Bueno Jonathan, voy a repetirte lo que he dicho varias veces en mi carrera: mientras más lejos estás del terreno, más inteligente te sientes. Quienes ven los juegos desde las tribunas ven todo clarito y saben todo mejor que el manager y los 5 ó 6 técnicos que están en el dugout. Una vez dije que le iba a regalar un celular a todos los fanáticos para que me llamaran y me dijeran qué hacer antes de las jugadas, y no después, como ocurre casi siempre. Hay tantas cosas que los fanáticos no saben, y que influyen en las tomas de decisiones, que explicarlas todas sería razón para escribir un libro. Pero de todas formas, gracias por tomar unos minutos de tu tiempo para compartir conmigo tu opinión.

Liz Pinto, de Valencia, Venezuela comenta sobre el gran año que está teniendo Cl
eveland Santeliz con los Barones de Birmingham, nuestra sucursal AA, y pregunta mi opinión sobre el compatriota. Liz no es la única que está pendiente de Santeliz, a quien ya en una columna anterior describí como un gran muchacho, con una buena actitud para pichar. Parte de su éxito ha sido mantenerse sano, ya que desde que fue firmado se consideró que tenía mucho talento, pero las lesiones no le habían permitido demostrarlo.

El es uno de los criollos que viene abriéndose paso en nuestras sucursales, y que yo espero que pronto lleguen varios a Grandes Ligas, para poder responderle a todos los que semanalmente hacen la misma pregunta: ¿por qué no hay más venezolanos en White Sox siendo el manager Ozzie Guillén? Espero que por ahí vengan algunos.

Muchos fueron también los que en estos quince días escribieron para opinar sobre la incorporación de Freddy García a nuestro roster. Algunas preguntas y comentarios llegaron antes de que Freddy hiciera su debut con nuestro uniforme, otras llegaron después de su segunda salida. Elio Barroso de Charallaves, Jesús Ramos de Santa Teresa del Tuy, Roysbelk García de Cúa, Eliel Padrino y Reinaldo Pérez de Caracas, Yubín Rios de Maracaibo, Thomas Enrique Pérez Ramos, Víctor Lapenta, Miguel Saldivia y muchos otros aparecen en esa lista. En una entrevista que apareció el sábado pasado en el Sun-Times de Chicago, Freddy admite que por primera vez en los últimos dos años se siente realmente saludable y sin molestias en su brazo de lanzar. Creo que su salida ante Boston fue una muestra de eso. Ese día, Freddy demostró que no está en Chicago porque está casado con una sobrina de mi esposa, ni porque Kenny Williams tiene una agencia de beneficencia y quiere agradecerle a todos los que nos ayudaron a quedar campeones en 2005. Freddy está aquí porque se le hizo un examen médico que demostró que su hombro estaba sano, y porque en las salidas que hizo en las menores lució bien. ¿Va a ganar todas sus salidas de aquí en adelante? No creo, pero seguro va a ayudar, y espero que lo suficiente para ser considerado para el próximo año, cuando ya en teoría tenemos 4 abridores seguros (Buehrle, Danks, Floyd y Peavy) y queda un cupo por definir. Pero ese es otro tema, por ahora estamos concentrados en el 2009 y nuestra carrera por llegar a la post-temporada, para lo cual necesitamos la ayuda de Freddy.

Dario Sánchez, de Valencia, Venezuela pregunta si me considero parte de lo que él llama “la nueva generación de managers de Grandes Ligas”. Bueno, supongo que sí porque además de ser un manager joven con respecto a muchos de los que están actualmente dirigiendo en las Mayores, también me ha tocado pertenecer a una generación que obligatoriamente debe ver el juego de una manera distinta a cómo se hizo en un pasado reciente. Imagino que ya adivinaste que me refiero a la “era de los esteroides” y otras sustancias prohibidas. A esta nueva generación a la que pertenezco le va a tocar volver al juego inteligente, al que no depende de los jonrones, al que se basa en buena defensiva, velocidad en las bases, jugadas oportunas y por supuesto buen pitcheo. Supongo que eso es lo que se va a ver en los próximos años, y el que haga los ajustes primero va a llevar ventaja sobre sus rivales.

Marvin José Gómez Hernández, de Cabimas, Venezuela quiere saber si mi advertencia sobre devolver con la misma moneda si seguían dándoles bolazos a mis jugadores fue una manera de motivar al equipo para ser más agresivos en todos los aspectos del juego. No, en realidad fue justamente una advertencia a los equipos rivales. Un manager debe proteger a sus peloteros en todos los aspectos del juego, y no es posible que mientras los Medias Blancas de Chicago son el equipo cuyos pitchers han golpeado a menos rivales en todas las Grandes Ligas, nuestros jugadores aparecían de terceros como los más golpeados. Alguien dijo una vez: ojo por ojo, diente por diente. ¡Y conste, no fui yo quien lo dijo!

Emison Soto, de Maracaibo, en Venezuela, pregunta quién es la persona encargada de evaluar a los jóvenes talentos en nuestro país. Emison, nuestro scout es Amador Arias.

El profesor Miguel Antonio Narvaez, de San Carlos, Cojedes (Venezuela) me escribe para solicitar ayuda para una escuela de béisbol en esa entidad. Mientras que Jean Carlos Viloria, de Chichiriviche, solicita lo mismo pero para un equipo de jóvenes en esa población del Estado Falcón (Venezuela). Si por mí fuera estaría sembrado equipos de béisbol por todo el mundo, en parte para agradecer todo lo que ese deporte ha significado en mi vida. Sin embargo, la Fundación que dirige mi esposa en Venezuela ha decidido destinar los pocos recursos que recolectamos al área de la salud infantil, que es tanto o más importante que el deporte. Esa Fundación, por cierto, no tiene ningún aporte fijo de ninguna institución, pero tampoco tiene gastos porque todos los que ayudan a Ibis en su labor lo hacen de forma gratuita. Nadie cobra ni un solo centavo. Los recursos ocasionales provienen de los actos que nosotros mismos organizamos (firmas de autógrafos, subastas de artículos de Grandes Ligas, etc.) que lamentablemente no hemos podido realizar en los últimos años por mis múltiples compromisos. Sin embargo, todos los años buscamos ayuda para poder cumplir con la Asociación de Padres de Niños con Cáncer, para quienes donamos más de 350 regalos de navidad y, lo más importante, compartimos con ellos en su fiesta navideña. Gracias a Dios existen empresas como Polar y Tiburones de La Guaira que nos ayudan a seguir cumpliendo con esta Asociación que hace un trabajo extraordinario. Les prometo que cuando tengamos más recursos consideraremos sus solicitudes.

Rafael García de Margarita, Venezuela me envía una lista de jugadores venezolanos que pertenecen a otros equipos, y me pregunta cuáles quisiera tener yo en Chicago. Aunque yo no soy quien contrata a los jugadores, ciertamente en la lista de Rafael hay nombres que cualquier manager quisiera tener. Sin embargo, todos ellos tienen compromisos con sus respectivas organizaciones, que difícilmente los dejarían ir gracias a su calidad. Los venezolanos cada día son más cotizados en este mercado, algo que debe llenar de orgullo a todos los amantes del béisbol en el país.

Dos preguntas del Salvaje Oeste. Angel Rivera, de Tucson (Arizona) pregunta mi opinión sobre el boricua Alex Ríos. Bueno Angel, creo que Alex nos va a ayudar mucho, aunque todavía no ha explotado todo su potencial. Creo que aún está en su etapa de adaptación. Y Carlos Castillo, de Plano (Texas) pregunta por qué no pasamos intencionalmente a Mike Lowell en el juego ante Boston que perdió José Contreras, quien, según Angel, estaba nervioso. ¡Imagínate! Tú desde Texas sabías que el súper veterano Contreras, hombre de mil batallas en Cuba, estaba nervioso y Lowell le iba a dar jonrón. Lo dicho: mientras más lejos del terreno, la gente es más inteligente.

Ramiro Pérez, de Orlando (Florida) pregunta cómo es mi relación con la prensa de Chicago. La mejor manera de saberlo, Ramiro, es revisando tu mismo los distintos diarios de la ciudad por Internet. Te aseguro que vas a llegar a la misma conclusión que yo: la prensa me trata muy bien.

Ender Elias Chaparro Camargo es un niño de Maracaibo, en el Estado Zulia (Vzla) que en estos momentos está en Estados Unidos representando al equipo de la Liga Coquivacoa en el Mundial de las Pequeñas Ligas, en Williamsport, Pennsylvania. Al momento de escribir estas líneas no sé cómo le va a nuestra representación en el evento, pero igual le deseo a Ender y todos sus compañeros la mejor de las suertes, y que aprovechen al máximo esa experiencia que será inolvidable en sus vidas. Quien quita que más adelante a muchos de ellos me los encuentre jugando en Grandes Ligas.

También de Maracaibo Leonardo Ferrer quiere saber si alguno de mis hijos está jugando béisbol profesional actualmente, y por qué se ha tardado tanto el debut de Jack Peavy. Leonardo, mi segundo hijo llamado Oney jugó un par de
años en las menores, pero ahora trabaja en la oficina con Chicago. El menor, Ozney, de 17 años, está en su último año de high school y sueña con jugar profesional. Veremos.

Y hasta aquí las respuestas de hoy. Quedaron algunas preguntas que intentaré responder en la próxima columna, pero no puedo despedirme sin agradecer a todos sus mensajes, comentarios, opiniones y críticas. Todos son bienvenidos. Saludos especiales para Raul Avilán, Johars Jiménez, Gladys Pérez, Yole Mata y Román Orive de Caracas, Cesar Reyes y familia de Vargas, Wilmer Aponte de Turmero, Michael Gámez de Chicago, Orlando Rafael Figueroa Reyes de Carora, Rafael García de Margarita, Juan Carlos Marín de Miami, Rafael Páez de Los Teques, Francisco García de La Asunción y a muchísimos otros que me honraron con su atención.

¡Será hasta dentro de 15 días, cuando espero estar escribiendo con un pie metido en la post-temporada!

A reducir los errores

Más de una vez he hecho hincapié en la necesidad de reducir la cantidad de errores defensivos, porque ellos significan más trabajo para los lanzadores. Al momento de escribir esta columna, los Medias Blancas son el equipo con más errores de la Liga Americana. Aunque a veces los equipos rivales no anotan carreras como consecuencia de los errores defensivos, igual implican más pitcheos para el lanzador, que puede ver reducida la cantidad de entradas de actuación. Eso puede ser muy grave.

Para esta recta final de la temporada necesitamos que todos nuestros lanzadores, los abridores y los del bullpen, puedan llegar lo más lejos posible, siendo efectivos. Para eso necesitan ayuda de la ofensiva, pero también de la defensiva. Realmente los pitchers se ven gigantes cuando tienen un equipo sólido dándoles respaldo desde el primero al último inning.

Y hablando de lucir bien, muy buenas las actuaciones de Freddy García y Jack Peavy en sus primeras aperturas con los Caballeros de Charlotte, nuestra sucursal AAA. Freddy lanzó 6.0 entradas, y aunque cargó con la derrota al permitir dos anotaciones, se vio muy bien ponchando a 9 rivales. Peavy también demostró que va a ayudarnos mucho al momento de incorporarse al staff. En 3.0 innings ponchó a 5, incluyendo a los tres primeros que enfrentó en la primera entrada ante el Pawtucket, la sucursal de los Medias Rojas de Boston, permitiendo apenas un hit y otorgando un boleto.

Si Freddy y Peavy pueden lanzar de acuerdo a sus credenciales habrá que contar con los Medias Blancas en esta lucha por el banderín de la División Central. Importante, por supuesto, que el resto del equipo continúe haciendo su trabajo de producir carreras, para lo cual la inclusión de Alex Ríos debe significar mayor profundidad en los jardines, además de un bate respetable que debe hacer lucir mejor nuestra alineación.

En fin, queda mes y medio de temporada, ya la Gerencia realizó los cambios necesarios para fortalecer el roster, y nuestro destino sigue en nuestras manos. Sólo queda seguir contando con el apoyo de nuestro público de Chicago, y salir a darlo todo en el terreno hasta el final. Con suerte estaremos batallando en octubre para darle satisfacciones a nuestros fanáticos.

Vamos ahora con algunas respuestas.

Angel Ramón Deonice de Carúpano, Venezuela, pregunta qué llevó a los Medias Blancas a dejar libre a Scott Podsednik en el 2007 para contratarlo de nuevo en 2009. Aunque varias veces he dicho que no tengo nada que ver con las contrataciones, te recuerdo Angel Ramón que los dos últimos años que Podsednik jugó en el equipo, su participación fue limitada debido a las lesiones. De ahí que se optó por darle su libertad. Después que los Rockies de Colorado decidieron no darle contrato en 2009, Scott estuvo dispuesto a ir a las menores para demostrar que su estado de salud era excelente. Si a eso le sumas los problemas que teníamos para encontrar un primer bate de la alineación, podrás comprender por qué fue contratado nuevamente. Con honestidad puedo decirte que sin Podsednik en la alineación, no estaríamos en la pelea por el título de la división.

Arturo Fadragas, cubano residente en Chicago, quiere saber si su compatriota José Contreras está acabado como pitcher, y si está en los planes del equipo para 2010.

Arturo no es el único cubano que pregunta por Contreras, ya que todas las semanas recibo mensajes ofreciéndome consejos acerca de cómo tratarlo, aconsejarlo, apoyarlo o incluso pidiéndome que ordene a José lanzar tal o cual lanzamiento, por tal o cual ángulo del brazo. La verdad es que al regresar de AAA Contreras lució inmenso y ganó algunos juegos importantes. Pero sus últimas salidas han sido un desastre, tal como destaca el doctor Julio Antonio Machillanda desde Porlamar. Realmente no sé si es falta de concentración, o dominio de sus mejores pitcheos, pero lo cierto es que José está en la rotación en este momento porque no hay otra opción disponible. Su futuro con los Medias Blancas dependerá de lo que haga desde el montículo, y en lo personal espero que logre salir del mal momento, no sólo para que nos ayude en esta recta final, sino porque es un gran trabajador y excelente persona.

Rafael Loretto de Valle La Pascua y Luis Manuel Ferrer Torres de Caracas preguntan sobre la famosa “Guerrilla” de los 80 con Tiburones de La Guaira. En algún momento escribiré al respecto en la columna que escribo en Venezuela, pero les adelanto que, contrario a lo que se dice por ahí, el término “guerrilla” no viene porque sus jugadores salieran a batallar como guerrilleros aguerridos, sino porque en el clubhouse había mucha discordia entre algunos de los peloteros. Fulanito no le hablaba a Mengano, Perencejo no trataba a Fulanito, Mengano detestaba a Perencejo. En fin, una “guerrilla” interna que sin embargo no impedía que al momento de que el umpire cantaba “play ball”, todos salían como verdaderos profesionales a entregarse en cuerpo y alma para luchas por la victoria. El resultado es conocido por los fanáticos venezolanos, especialmente los de Tiburones de La Guaira.

Carlos Andrade, de Maracay, pregunta cuándo estará listo Bartolo Colón para lanzar con Medias Blancas. Realmente no sé Carlos, y por cierto, si llegas a verlo por Maracay, dale saludos de mi parte.

Marco Antonio Bonilla, de San Diego, California, pregunta cuántos juegos pienso que podrá ganar Jack Peavy este año con los Medias Blancas. Honestamente Marco Antonio espero que gane los suficientes para ayudarnos a retener el título de la División y ganar la Serie Mundial. Con eso me conformo.

Tu pregunta me permite responderle también a todos aquellos que, como Wenceslao Moreno de Maracaibo, Oswaldo Peroza de Valencia, o Juan Martín de Miami, preguntan si traer a un Peavy lesionado fue una buena idea. En lo personal creo que sí fue, no sólo por los juegos que pueda ganar este mismo año, sino por el mensaje que transmite al equipo y a los fanáticos de Chicago. Peavy y Alex Ríos, la otra adquisición de esta segunda mitad de temporada, tienen contratos que garantizan su permanencia en Chicago por varios años más, lo que quiere decir que Kenny Williams está empeñado en construir un equipo competitivo, no sólo para 2009, sino para mucho tiempo. Es verdad, como señala Martin, que entregamos algunos prospectos valiosos, pero en el beisbol hay que dar algo bueno para recibir algo de igual valor. El futuro dirá si fue una buena decisión, pero en el presente parece excelente.

Rafael Escalante de Valencia me pregunta si quisiera terminar mi farrera en los Medias Blancas. ¡Definitivamente! Quisiera estar aquí por lo menos 20 años más, o mientras el cuerpo aguante. Eso sí: el día que mi trabajo sea malo o que no pueda ayudar al equipo a ganar, que me manden para mi casa sin contemplación. ¡Espero que para ese entonces ya tenga nietos para volverlos locos!

Víctor Saldivia Simanca, de Valencia, escribe molesto para reclamar que no he respondido ninguna de sus preguntas. Aunque estaba seguro de haber comentado tus mensajes en otra de las columnas, igual te reitero el agradecimiento. Tus correos, Víctor, más que preguntas son análisis y opiniones que respeto, aunque no siempre comparto. Por ejemplo, en uno de ellos afirmas que Freddy fue un guerrero pero que hasta los guerreros tienen su final, y el de Freddy, según tu opinión, ya llegó. Particularmente espero que no sea así y que él pueda ayudarnos este mismo año. En cualquier caso, gracias por haber compartido conmigo tus pensamientos sobre los Medias Blancas, el béisbol venezolano, y por los consejos que me ofreces tu último mensaje.

Por cierto son muchos los mensajes de aliento que le han llegado a Freddy García a través de esta columna, que por supuesto le voy a transmitir. Como dije al inicio, las aperturas que realizó en las menores fueron buenas, y sólo falta esperar que en Grandes Ligas pueda exhibir el coraje de siempre, y esa actitud ganadora que lo ha hecho merecedor del sobrenombr
e “Big Game” Freddy. Para responderle a Héctor Natera de Guayana, Aníbal Contreras de Santa Teresa, Jaifre Gutiérrez de Maracay, Royer Cegarra y Juvenal Briceño de Caracas que preguntan cuándo podría estar Freddy de vuelta en las mayores, de acuerdo a lo que ha mostrado hasta ahora, es muy probable que sea antes de lo pensado. Ya para cerrar le respondo a José Sánchez, de Punto Fijo, quien pregunta por qué contratamos a Freddy si ya una vez lo cambiamos. Bueno José, en primer lugar porque todo el mundo merece una segunda oportunidad, en especial Freddy que logró tantas cosas buenas para esta organización. Pero sobre todo porque pensamos que todavía puede ayudarnos a ganar juegos. Vamos a ver cómo le va.

Pepín Hernández, desde Tenerife, España, pregunta si hay problemas en nuestra banca entre jugadores latinos y norteamericanos. Pepín comenta el incidente entre Alexei y Pierzynski en uno de los juegos. Hasta en las mejores familias hay discusiones a veces Pepín, y eso no quiere decir que haya problemas. El buen ambiente que reina en el equipo es el arma principal que nos permite batallar como un solo hombre. Recuerda que son 25 jugadores y 8 técnicos, cada uno con una personalidad totalmente distinta. Pero nos une el deseo de ganar, y eso nos convierte en una familia, en la que cada uno de sus integrantes protege al otro, sin importar si es novato o veterano. Incidentes y diferencias siempre van a presentarse, pero al final, después de cada tormenta, volverá a salir el sol. El niño Ramses Valladares, de Ocumare del Tuy me escribe para contarme su sueño de ser pelotero profesional, además de enviarme muchos mensajes positivos. Ramses, la clave para lograr que los sueños se conviertan en realidad es trabajar mucho y ser perseverante. Como sabes, yo también nací en Ocumare del Tuy, y aunque muchos pensaron que no era lo suficientemente alto, o fuerte, o qué se yo para jugar beisbol profesional, a punta de esfuerzo llegué a donde llegué. Si yo pude, tú también debes poder, pero va a depender de tu constancia y trabajo duro. Ojalá algún día pueda ser tu manager en Grandes Ligas.

También de Ocumare del Tuy me escribe José Jiménez para proponerme que construya un estadio de béisbol en esa población en la que, efectivamente nací, aunque como el mismo José recuerda, no me crié en ella. Si estuviera en mis posibilidades es probable que construyera un estadio de béisbol en todas las poblaciones venezolanas, para que los niños y jóvenes hicieran deporte y se alejaran de los vicios. Pero como he dicho otras veces, esa tarea corresponde a las autoridades, a los Gobernadores y Alcaldes, que son los verdaderos responsables de la salud y el bienestar del pueblo que los eligió. La Fundación Guillén lamentablemente no tiene recursos para una inversión de esa envergadura, y por eso dedicamos lo poco que recolectamos en ayudar a niños y jóvenes con problemas de salud. Mi consejo es que le exijan a las autoridades que cumplan sus promesas, y que le den prioridad al deporte que es la mejor manera de combatir la pobreza y la delincuencia.

Carlos Venot de Caracas y Carlos Ovalles de Mariara, Carabobo, preguntan hasta cuándo tengo contrato con los Medias Blancas y si he recibido ofertas para dirigir otros equipos. Carlos, en Chicago debo estar hasta el 2012 que es el último año de mi contrato actual. Los demás equipos no pueden hacerme ofertas porque sería ilegal, pero de verdad espero terminar mi carrera en esta ciudad.

Leonardo Araujo de Caracas pregunta cuál es la posición más débil del equipo, la que hay que reforzar de inmediato. Bueno Leonardo, el pitcheo abridor debe ser más consistente si aspiramos entrar en la post-temporada. Los abridores han hecho un buen trabajo, pero muy impredecible. También la defensa, en general, debe mejorar, porque los errores están perjudicando mucho a los lanzadores. Reitero que con el material que tenemos podemos ser campeones, pero hay que hacer bien el trabajo en cada posición.

Alejo Manríquez de Maturín sugiere que tratemos de conseguir a Pablo Sandoval de los Gigantes de San Francisco. Alejo, al “Kungfu Panda” le falta mucho para ser agente libre, y no creo que los Gigantes estén dispuestos a cambiarlo en estos momentos.

Angel Ramón Utrera Ovalles, de San Ju de los Morros en Guárico me alegra con su optimismo, pues de una vez pregunta cuál va a ser la rotación de Medias Blancas en la post-temporada. Dios te oiga, Angel Ramón. Primero hay que quedar campeones para pensar en rotaciones. De ser así, me gustaría tener el dolor de cabeza de tener que escoger 4 abridores entre unos efectivos Buerhle, Floyd, Danks, Contreras, Peavy y Freddy. Los 4 mejores tendrían la responsabilidad de conducirnos al título. Maikel Ferreras, de Ciudad Bolívar me hace tres preguntas: ¿Qué recomendaciones le hago a los peloteros que están comenzando? ¿Que trabajen duro y nunca se rindan. ¿Cuál es, en mi opinión, el mejor pelotero venezolano actualmente? Imposible responder Maikel, hay demasiados que son muy buenos. ¿Y por qué no hay más venezolanos en los Medias Blancas? Aunque ya lo he explicado en otras columnas, te informo que en las menores hay cerca de una docena de compatriotas abriéndose paso hacia las Mayores. Poco a poco, desde mi llegada en 2004, ha aumentado la firma de criollos por parte de nuestros scouts en el país. Antes de eso era difícil competir con República Dominicana en la firma de talentos. Pero vamos por buen camino.

Esteban Armando Márquez de La Guaira por lo visto no ha leído mis otras columnas, porque pregunta qué posibilidades hay de que dirija a los Tiburones en el torneo venezolano. Aunque no acostumbro a decir que “de esta agua no beberé”, el problema es que esos meses son los que dedico con particular atención a mi familia. Mientras esté trabajando de febrero a octubre en Grandes Ligas, es imposible, por más que quisiera, pensar en dirigir en el béisbol venezolano. Así que tal posibilidad no está en los planes, por ahora…

Ángel Esnaldo López, de Santa Lucía, quiere saber si me han ofrecido dirigir a Venezuela en las dos ediciones del Clásico Mundial de Béisbol que se han realizado hasta ahora. No, Ángel, porque la reglamentación de ese evento prohíbe participar a dirigentes de Grandes Ligas. En la primera edición me pidieron algunos consejos, que les ofrecí con mucho cariño, pero que ignoraron casi por completo.

Bueno, suficiente por hoy. Una vez más mis disculpas a todos aquellos que escribieron y no recibieron respuestas por falta de tiempo, y mi sincero agradecimiento a quienes enviaron mensajes de aliento y felicitaciones por el trabajo que estamos haciendo. Entre ellos quisiera mencionar a Tito Barrera, Randy Roy Ramírez, Neji Hyuga, Segio Sequera y Hendrick Espiona de Maracaibo, José Alberto Soterano, Charle Rondón, Haydee Matey, Raúl Castellanos, Newlson Gómez de Caracas, Douglas Mendoza de Miami, Yazmany Monarrez de México, Raúl Rojas de Charallaves, Jairo Parra de Barinas, Edwin Salinas de Anaco, Andrés Avelino Faneite, César Pirona, Alejandro León de Valencia, Gerardo Prior Harris de Colombia, Santiago Quintero, Olivia Ortega de Maracay, Alberth Chirinos de Coro, Lino Bravo de Fort Lauderdale, Ricardo Olivero de Highwood, Illinois, Yorman Armas de Los Teques, Nelson Caraspe de Valle de La Pascua, José Montero de Cabimas y a cientos de personas que dedicaron unis minutos de su valioso tiempo para compartir conmigo a través de orgullosox.com.

¡A todos, millones de gracias y a seguir ligando a los Medias Blancas!

Una segunda mitad al rojo vivo

Sin dudas, la segunda mitad de la temporada luce más difícil que la primera. De los 71 juegos que restan, 51 son contra equipos que tienen record de 500 o más. Aunque todos los rivales son peligrosos, hay algunos juegos que son clave. Ocho partidos contra los Medias Rojas, siete contra los Yankees, nueve contra Minnesota, nueve contra Detroit, y dos viajes a la Costa Oeste van a exigir un gran esfuerzo si queremos retener el título de la división y alzar el trofeo de Campeones Mundiales. Eso sin olvidar los cuatro juegos contra Tampa de esta semana.

Como le dije a los jugadores al comenzar esta segunda mitad: si nos mantenemos unidos y jugamos como un verdadero equipo, tenemos chance. Si no, olvídense del tango que Gardel murió.

Al comienzo de la temporada jugamos mal, realmente muy mal, pero todo eso quedó atrás. Ahora, la tarea es jugar todos con el mismo entusiasmo, con las mismas ganas, la misma concentración. De nada vale que un jugador tenga un buen año si el resto de los compañeros no puede hacer el trabajo. Por eso, cada uno debe preocuparse de hacer lo suyo, y al mismo tiempo cuidar a sus compañeros, protegerlos y enseñarlos en el caso de los veteranos y los novatos. Más de una vez he dicho que durante los 6 meses que dura la temporada, uno está más tiempo con el equipo que con la propia familia. De ahí la importancia de cuidarse unos a otros.

En fin, nuestro destino está en nuestras propias manos, sin tener que estar viendo la pizarra para chequear los otros resultados. ¡La consigna sigue siendo la misma: ganar, o morir en el intento!

Ahora sí, vamos con algunas respuestas a sus preguntas de esta semana:

Por lo visto el cubano Dayán Viciedo tiene una gran cantidad de admiradores a lo largo de Estados Unidos, especialmente en el estado de Florida. Desde que comencé a escribir esta columna nunca faltan mensajes de personas preguntando si Viciedo está ya listo para jugar en Grandes Ligas, o cuándo lo vamos a subir. Entre quienes preguntan por el “Tanque Cubano” en esta oportunidad figuran Junior Córdova, Alfredo Valle, Boris Fernández, Miguel Romero, Victor Saldivia y Eustasio Herrera. A todos debo reiterarles que Dayán debe cumplir su etapa de desarrollo, y en este momento es mejor que esté en AA jugando todos los días, aprendiendo y madurando, en vez de estar en Grandes Ligas apareciendo, quizás, de vez en cuando en el lineup. Dayán tendrá su momento, y nadie ganará si nos apresuramos en subirlo a las mayores.

También hay un cubano llamado Francisco Aguiar, de Tampa, FL, que ha escrito varias veces para opinar que soy un manager muy malo, que debería retirarme voluntariamente, que he maltratado a José Contreras, a quien por cierto considera el mejor lanzador de Chicago, que si me caen mal los cubanos, y un largo etcétera de comentarios que se le respetan, aunque no los comparto. Mi consejo: juega la lotería de Florida y cuando la ganes te compras un equipo para que lo dirijas a tu manera. En cuanto a mi trato con los cubanos, habría que preguntarles a Contreras y Alexei Ramírez su opinión al respecto.

Hay otros nativos de la isla antillana, como Gilberto Núñez y Alfredo González, que quisieran saber qué posibilidad hay de contratar al joven Aroldis Chapman, el lanzador que abandonó la selección nacional de Cuba durante una competencia en Canadá. Estoy seguro de que todos los equipos quisieran tener a Chapman en sus filas, pero como he dicho varias veces, mi trabajo no tiene nada que ver con la contratación de jugadores. De ahí que tampoco hubiera podido contratar a Francisco “El Kid” Rodríguez o a Carlos “El Toro” Zambrano, como sugiere en su email Marcos Rincón desde Guatemala, a Manny Ramírez, Albert Pujols o Pedro Martínez como recomienda Nixon Peña desde España, o a Omar Vizquel, como recomienda Pablo Navas desde la isla de Margarita en Venezuela. A Vizquel intentamos contratarlo en el 2005, cuando le ofrecimos un contrato de dos años, pero Omar prefirió firmar con San Francisco en esa oportunidad, que le garantizaban 3 años de contrato. Yo hubiera hecho lo mismo. En cualquier caso, el punto es que en esta organización cada quien tiene una responsabilidad, y la contratación de jugadores corresponde a nuestro Gerente General Kenny Williams.

Son muchos también los que preguntan, opinan y critican por qué no hay más venezolanos en la organización de los Medias Blancas, o incluso por qué no tenemos ninguno en Grandes Ligas. Rafael Urdaneta, César Pirona, Martín Quero, Luis Rojas, Enrique Montbrun, Hernán Galindo, Gilberto Mendez, Blas Russo, Alí Ramos, Levis Rodríguez, Guillermo Toro están en este grupo. Posiblemente no han leído las columnas anteriores, en las que he explicado que en los últimos años reforzamos el plan de firmas en Venezuela, y en estos momentos hay más de una docena de jovencitos formándose en las distintas categorías de la organización. Personalmente me encantaría estar rodeado de talento venezolano en el equipo, pero estoy seguro que el que llegue lo hará por mérito propio, y no por gozar de una recomendación del manager.

Sergio Sequera de Maracaibo pregunta qué prospecto enviaría a Venezuela para desarrollar su talento. Ese tampoco es mi trabajo Sergio, pero puedo decirte que en el 2006, cuando los mejores prospectos de la organización fueron a reforzar a los Tiburones de La Guira, viajaron para ayudar al equipo a ganar, no para desarrollarse. Yo dí el visto bueno y recomendé a Tiburones como una organización seria, que velaría por la seguridad y el trabajo de los peloteros, pero no fui quien escogió a los jugadores, ni al manager, ni a los técnicos. Lamentablemente los muchachos no pudieron hacer el trabajo, pero de los nueve que vistieron el uniforme de Tiburones, 8 llegaron a Grandes Ligas en los siguientes dos años.

Hablando de Tiburones, Norwis Gómez, de Santa Teresa del Tuy, y Alejandro Herrera del 23 de Enero en Caracas, preguntan si me gustaría dirigir a ese equipo en el cual jugé toda mi carrera en Venezuela. Por supuesto que sí Norwis, pero por ahora es sencillamente imposible. Después de ocho meses dirigiendo en Estados Unidos, noviembre, diciembre y enero son meses que le pertenecen a mi familia.

Norwis, al igual que Miguel Angel Arenas, preguntan qué le hace falta a Tiburones para quedar campeones en Venezuela. Aunque esta es una columna dedicada básicamente a los Medias Blancas, puedo decirles, brevemente, que en la temporada les faltó un poquito de suerte. Pero me consta que la gerencia del equipo está trabajando duro para darle esa alegría a sus fanáticos muy pronto.

Egardo Díaz de Guarenas, Venezuela, pregunta si estaría dispuesto a dirigir el equipo de Venezuela en el Clásico Mundial si Major League cambiara las reglas actuales que lo impiden. Representar al país siempre será un honor, Edgardo, pero al llegar el momento habría que tomar en cuenta muchas cosas antes de tomar una decisión.

Ruben Lovera, de Santo Domingo en República Dominicana pregunta si los Medias Blancas estarán en la lucha por el título de la división y el pase a la post-temporada. Rubén, si jugamos como lo estamos haciendo en estos momentos, podemos dar una agradable sorpresa a nuestros fanáticos. Anótalo.

Manuel Morales, de Chicago, pregunta si todavía le queda algo al brazo de Bartolo Colón para lanzar en Grandes Ligas. Muy pronto lo sabremos Manuel, ya que Bartolo está e AAA cumpliendo su etapa de rehabilitación, y ojalá pueda ayudarnos en esta difícil segunda mitad de la temporada.

También esta cerca de regresar el jardinero Carlos Quentin, por quien pregunta Ebel Navarro, de Maracaibo, Venezuela. Aunque en el meeting que tuve con los peloteros antes de comenzar la segunda parte de la temporada fui muy claro al recordarles que el éxito será posible sólo con el esfuerzo de los 25 jugadores que integran el roster, sin depender de un jugador en particular, no hay dudas que Quentin podría ayudar mucho a nuestra ofensiva. Son 25 los que tendrán que luchar diariamente
en los próximos juegos, pero con Carlos nuestra alineación será más fuerte.

José Gaztambide, de Oswego, Illinois, pregunta por qué no le damos más chance de jugar a Jason Nix y enviamos a Chris Getz a las menores. Probablemente José envió su mensaje antes de que Getz comenzara a ser más productivo con el bate. En estos momentos, con el equipo jugando a un ritmo ganador, la contribución de Getzy ha sido importante, así que mejor no arreglar lo que no se ha descompuesto.

David Falcón, de Chivacoa, en Yaracuy, pide buscar un center field para esta segunda mitad. Creo, David, que si Quentin regresa en la fecha que esperamos, no habrá necesidad de buscar un jardinero central, ya que lo más seguro es que para esa posición vaya Scott Podsednik. Esperaremos a ver qué pasa.

Franklin Piña, de Venezuela, pregunta por qué le tengo “roña” (odio) al Wrigley Field, si es un estadio histórico, testigo de grandes momentos del beisbol. Es verdad Franklin que en ese parque se vivieron momentos importantes y se realizaron grandes hazañas, pero es muy viejo, y por lo tanto incómodo. Si tú, como fanático, vienes un día al Wrigley Field, seguramente quedarás maravillado, y habrás cumplido un sueño. Pero si te tocara jugar 81 juegos en ese estadio, seguro te volverías loco. Al viejo Wrigley le faltan muchas comodidades que tienen los parques modernos, no sólo para los fanáticos, sino especialmente para quienes vamos a trabajar allí. Hay castillos que son muy bellos y muy históricos, pero no tienen ni luz, ni agua. ¿Te gustaría vivir en uno de ellos?

Eliver Oliveros, de Caracas, quiere saber mi opinión sobre las posibilidades de Omar Vizquel y Andrés Galarraga de ser electos al Salón de la Fama. Creo, Eliver, que las oportunidades de Omar son mayores porque realmente ha tenido una carrera extraordinaria. En el caso de Andrés, sin dudas tuvo también una trayectoria brillante, aunque hay peloteros con mejores números ofensivos que aún están esperando su oportunidad. Sin embargo, son los periodistas los que eligen, y es la opinión de ellos la que cuenta. Para mí, los dos son grandes amigos y excelentes personas.

Antonio Martínez Guillén, Oscar Borges y Luis González tienen preguntas parecidas, que tienen que ver con qué le faltó a Medias Blancas en la primera mitad para apoderarse del primer lugar de la División, y en consecuencia qué estamos buscando para la segunda mitad. A los tres les respondo que más que un jugador, lo que faltó fue consistencia. A veces jugamos muy bien, y otras veces muy mal, y así es imposible consolidar una posición en la tabla. Para la segunda mitad necesitamos eso: consistencia, mantener el nivel de juego que tenemos ahora. Si Kenny nos consigue, como siempre, un jugador que pueda ayudar, mejor que mejor. Mientras tanto, con los 25 hombres que tenemos, jugando buena pelota, podemos dar la sorpresa.

César Rojas de Barquisimeto pregunta si hago algún tipo de dieta especial mientras dura la temporada. No, la verdad sólo procuro comer poco carbohidrato en la noche, pero básicamente como de todo, especialmente la comida casera que prepara mi esposa en estos meses que se encuentra en Chicago.

Enrique Galindo, de México, pide consejos sobre ejercicios porque se dispone a reaparecer jugando softbol. Enrique, los ejercicios básicos para mantenerse en forma. Lo importante, creo yo, es un buen estiramiento antes de comenzar tu rutina de correr y calentar el brazo. Esa es la clave para evitar lesiones: estirar bien.

Una vez más debo pedir disculpas por no poder responder todas las preguntas que llegaron, que esta vez fueron más que nunca. íCómo se ve que estamos ganando! Sin embargo, quisiera agradecer nuevamente los comentarios positivos y los saludos de José Manuel Pérez, de La Boyera en Caracas, Santiago Quintero de Maracay, José Luis Guerrero de México, María Bermúdez de El Tigre, Ali Rafael Valbuena y familia desde Santa Rita, Luis Aguiar de Miami, Oscar Enrique Castellanos de Maracaibo, José Goncalvez de Valencia, Guido Pérez de Mérida, Alejandro Barrera de México, Francisco Hernández de Cúa, Luis Ruis y su hijo Diego Andrés desde Barquisimeto, Gustavo Franco de Los Teques, Juan Manuel Ruiz de Tucupido, Carmen Nuñez, Federico Torcat y Freddy Ríos, también de Venezuela, y muchos otros que escribieron para desearnos suerte. A todos gracias, ¡y a seguir ligando a Medias Blancas!

Apovechando el alcance del internet

Gracias a esta columna he recibido los mensajes más diversos de lugares tan queridos como Barquisimeto, Los Teques o Valencia en mi Venezuela natal, tan cercanos pero desconocidos como Skokie o Bolingbrook en Illinois, o tan remotos como África, Honduras o Cuba.

En todas partes hay fanáticos de los Medias Blancas que envían mensajes de optimismo, dudas, preocupaciones, opiniones, y por supuesto preguntas acerca del equipo y sobre el beisbol en general.

Pensar que cuando yo comencé a jugar profesional, hace más de 25 años, comunicarme con mi familia era toda una proeza. Tenía que ahorrar para hacer las llamadas telefónicas a media noche para conseguir las mejores tarifas.

Ahora, los muchachos que están en las menores tienen tantas formas para mantenerse en contacto con la gente que los quiere y que, desde lejos, los animan y felicitan cuando tienen días buenos, y los apoyan cuando las cosas no salen como quisieran.

Realmente la comunicación es tan importante a todos los niveles.

Hace un par de semanas hice un mitin con mis jugadores, y mi mensaje fue simple y preciso: o jugamos mejor o el Gerente General Kenny Williams se verá en la obligación de tomar medidas que podrían implicar cambios con otros equipos. Así de sencillo.

Yo, honestamente, quisiera mantener a este grupo de jugadores por el resto de la temporada porque, como he dicho muchas veces, estoy convencido de que tienen el talento y la capacidad para competir y ganar.

Aquel mensaje de hace dos semanas por lo visto surtió efecto, aunque no se puede cantar victoria aún porque todavía quedan muchos juegos por realizar.

Pero hemos jugado mejor, y por eso hemos ganado más juegos.

¿Podremos mantener ese nivel hasta septiembre? Espero que sí, aunque en lo que va de año hemos tenido altos y bajos que en momentos me han llenado de confusión.

Al momento de escribir esta columna acabamos de finalizar una serie de cuatro juegos ante Kansas City, en la cual dividimos como visitantes, pero nos deja record de 5-2 en los 7 juegos fuera de casa.

En total, son 13 juegos seguidos ante equipos de nuestra división que nos toca jugar antes del Juego de las Estrellas, y aunque obviamente el título no se define en julio, es importante ganar el máximo ante los rivales directos. El martes estaremos de regreso en casa para jugar tres partidos ante Cleveland, y enseguida tres en el Metrodome ante los Mellizos antes del descanso.

A la gran pregunta que hace la mayoría de los fanáticos que me escribieron esta semana, acerca de si tenemos todavía chance para competir por el título de la División, mi respuesta sigue siendo que sí, y los próximos juegos son importantes porque son contra rivales directos.

¿Qué hará Kenny Williams antes de que termine la fecha límite para hacer cambios sin pasar por waivers? Eso sólo lo sabe Kenny, pero lo que haga va a depender de cómo juega el equipo antes de esa fecha.

Yo nunca le he pedido ningún jugador específico para afrontar la segunda parte de la temporada, ni en el 2005 ni el año pasado, cuando conquistamos la división, pero Kenny siempre ha sabido traer a la persona indicada para ayudarnos a competir.

Este año debe ocurrir lo mismo.

Vamos ahora con otras preguntas:

Kelvin de Puerto Rico quiere saber cuál es el mejor equipo de la Liga Americana, según mi opinión, y por qué. Bueno Kelvin, personalmente pienso que Boston es el rival a vencer, porque su cuerpo de pitcheo es el más completo de la liga. Tienen muy buenos abridores y el bullpen ha hecho su trabajo de manera excelente, y no olvides que el pitcheo es, según muchos, el 70% de este juego.

Jesús, de Caracas, me pregunta qué opino de los juegos interligas, y qué jugador venezolano tenemos actualmente en el sistema de Ligas Menores que tenga la mayor posibilidad de subir al equipo grande.

Los juegos interligas son sin dudas una buena idea de Major League Baseball, porque le permite a los fanáticos ver a equipos que no pasan por sus ciudades, y en cuyos rosters hay jugadores estrellas que todos quisieran admirar al menos una vez. Antes de los interligas, para que los aficionados de Pittsburgh vieran, por ejemplo, a Derek Jeter, tenían que esperar una Serie Mundial Piratas-Yankees. También es interesante ver cómo se dan series que son una especia de “vuelta al pasado”, como ocurrió este año con los Medias Blancas, que aprovecharon la visita de los Dodgers para celebrar los 50 años de la Serie Mundial de 1959, en la que Dodgers y Medias Blancas compitieron por el título. Seguro que muchos disfrutaron esos recuerdos, sobre todo ante la visita de Luis Aparicio, Billy Pierce, Jim McAnany, Jim Landis y Jim Rivera.

He dicho siempre, sin embargo, que los equipos de la Liga Americana estamos en desventaja en los juegos interligas, porque mientras nosotros perdemos un bateador cuando nos toca jugar en los parques de la Liga Nacional, ellos en cambio ganan en su ofensiva al poder contar con el bateador designado. Pero, insisto, la idea es buena y por eso los fanáticos la han apoyado.

En cuanto al venezolano que pudiera subir próximamente a las Mayores con los Medias Blancas, lamento decirte Jesús que en este momento no vea a ninguno, aunque en un futuro cercano hay algunas opciones.

Eso me permite responderle también a Walter, de Valencia, en Venezuela, quien pregunta por Clevelan Santeliz.

Clevelan es un gran muchacho y está teniendo su mejor año desde que fue firmado por los Medias Blancas, en parte, pienso yo, porque tuvo poca actuación en el campeonato venezolano. Este año, Santeliz está jugando con los Barones de Birmingham, en la categoría AA, y está demostrando todo su potencial porque se ha mantenido sano. Creo que es la primera vez que Santeliz se encuentra en tan buenas condiciones físicas. En cuanto a su actitud, es la que se necesita para triunfar como pitcher: no tiene miedo, aguanta bien la presión, y tiene agallas. Para terminar, en los campos de entrenamiento siempre lo vas a ver observando los juegos de sus compañeros, y dándole consejos y animo a todos, sin importar si son venezolanos, latinos o norteamericanos.

Neomar, también de Caracas, me pregunta por otro compatriota. Quiere saber cuál es el verdadero chance de Freddy García de volver a Grandes Ligas y hacer el trabajo al que nos acostumbró en sus grandes momentos.

Yo no he podido hablar con Freddy últimamente, pero mis tres hijos me tienen siempre informados de su rehabilitación. Si Freddy logra recuperar la fortaleza en su hombro, todo es posible. Por ahora se encuentra en Glendale, Arizona, junto a Bartolo Colón trabajando duro para intentar ayudarnos en la segunda mitad de la campaña. Nadie más que yo quisiera contar con el Freddy García que todos conocemos.

Rafael, de Los Teques, me pregunta cómo veo el desarrollo del béisbol venezolano.

Creo que nuestro béisbol está en su mejor momento, porque hay bastante talento desarrollándose en las organizaciones de MLB. Al paso que vamos, muy pronto estaremos como los dominicanos, viendo en nuestro torneo a varias estrellas de Grandes Ligas jugando banco en el torneo venezolano, porque hay demasiadas. En cuanto al futuro de nuestro béisbol, va a depender de esos mismos jugadores, sus deseos de jugar en el país, de transmitir sus conocimientos, de los fanáticos que sigan apoyando el espectáculo, y del Estado que también apoye e incentive la sana competencia que es nuestro béisbol profesional.

Noé, de Chicago, quiere saber por qué, ten
iendo jugadores rápidos, no estamos jugando “small ball”. Noé, estamos en eso. Es verdad que tenemos jugadores rápidos, pero también tenemos jugadores con poder, capaces de voltear el resultado con un solo batazo. Pero estamos en eso, acoplándonos, y los últimos resultados son una muestra que los Medias Blancas no dependen exclusivamente de los jonrones.

Tirso, de Skokie, pregunta mi opinión acerca de lo que hizo Frank Thomas en su carrera, ahora que se dice que Sammy Sosa y Alex Rodríguez utilizaron esteroides para aumentar su rendimiento.

Mi opinión, Tirso, es que Frank Thomas debe ingresar en el Salón de la Fama en la primera oportunidad que su nombre aparezca en las papeletas de votación. Los números de Frank lo califican como uno de los mejores bateadores del béisbol de todos los tiempos, y Cooperstowns es el templo donde están los mejores.

Eduardo, de Sarasota, Florida, pregunta si creo que Alexei puede conectar este año 20 cuadrangulares.

Sin dudas, por supuesto que creo que los puede conectar.

Hannah, de Naperville, pregunta qué veo en el futuro de Jim Thome en el 2010.

Al bate de Jim Thome le quedan todavía muchos batazos, pero habrá que esperar para saber cuántos años más quisiera Jim jugar. Quienes compartimos con él en el clubhouse somos testigos del gran esfuerzo que Thome hace diariamente para salir al terreno, batallando en el training room para mantenerse en las mejores condiciones físicas. No es fácil para sus rodillas y piernas sostener la corpulencia de leñador que le permite dar esos batazos gigantescos. Pienso que mientras se mantenga en buena forma y sienta el mismo entusiasmo por hacer los sacrificios que hace, seguirá jugando. En cuanto a los Medias Blancas de 2010, no yo mismo sé qué clase de equipos vamos a tener la próxima temporada. Por ahora, estamos concentrados en la campaña 2009.

Me escribe Karen Aparicio desde Maracaibo, para saludarme y darme las gracias por los comentarios que hicimos recientemente sobre su papá, el inmortal Luis Aparicio. Karen, gracias a ti por tener un padre que es orgullo de todos los venezolanos, el único en el Salón de la Fama del béisbol de Grandes Ligas, y ejemplo e inspiración para muchos que decidimos escoger el béisbol como profesión.

Alvaro, de Bolingbrook, quiere saber quién es mi ídolo en el béisbol.

David Concepción es mi ídolo en la pelota, y por él llevo el número 13 en la espalda. Afortunadamente he tenido la suerte de compartir con David en muchas ocasiones, y haber contado con su presencia, así como la de Luis Aparicio y Alfonzo “Chico” Carrasquel en mi primer juego como manager de los Medias Blancas de Chicago en el U.S. Cellular Field ha sido una de las más grandes alegrías de mi carrera. Así como David fue mi ídolo desde pequeño, el puertorriqueño Roberto Clemente es el pelotero que yo más he admirado en el béisbol. No sólo por las cualidades que lo convirtieron en uno de los jugadores más completos en el terreno, sino también por su actitud y su compromiso con la humanidad.

Por último Antonio Miguel, de San Juan de los Morros, en Venezuela, pregunta qué diferencia veo entre el equipo de 2005 con el cual ganamos la Serie Mundial y el actual. Pitcheo. Esa es la gran diferencia. En el 2005 teníamos un cuarteto de abridores de lujo, que como recordarás llegaron incluso a completar la hazaña de 4 juegos completos seguidos en plena post-temporada. Pero además contábamos con un bullpen que se creció en los momentos importantes, que combinaba la experiencia de veteranos como Cliff Politte y Orlando “El Duque” Hernández, junto a jóvenes revelaciones como Neal Cotts o el mismo Bobby Jenks. Aunque obviamente el título fue un logro de todo el equipo y cada integrante de la divisa se vistió de héroe en algún momento, el pitcheo fue la clave del triunfo. En 2009 tenemos buenos brazos, de jóvenes que deben convertirse en estrellas muy pronto, pero que están en proceso de consolidarse cuando alcancen su madurez.

Pido disculpas una vez más por no poder responder todas sus preguntas, y reitero el agradecimiento por todos los comentarios positivos que me envían desde los rincones más lejanos del planeta. Espero que sigan apoyando a los Medias Blancas, y no duden en escribirme para conocer, directamente, lo que ocurre en nuestro equipo. Para mí siempre será un placer leer todos sus comentarios, opiniones, inquietudes, preguntas, sugerencias y hasta críticas. ¡Go Sox!

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